
En su mensaje, pronunciado al término de la solemne misa celebrada en la plaza de San Pedro, el pontífice condenó "las discriminaciones y persecuciones" que padecen los cristianos en el mundo, en particular en Medio Oriente. "Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones", dijo al mencionar los conflictos en Medio Oriente, Malí y Nigeria.
"Que a Malí, que atraviesa un momento político delicado, Cristo glorioso le dé paz y estabilidad", dijo el Papa, quien condenó luego la violencia en Nigeria, "escenario en los últimos tiempos de sangrientos atentados terroristas". Este domingo, dos coches bomba estallaron frente a una iglesia en la ciudad de Kaduna (norte de Nigeria), dejando al menos 20 muertos y numerosos heridos.