Powered By Blogger

martes, 27 de agosto de 2013



¿Por qué hoy se celebra el Día de la Radiodifusión argentina?
Radio

Fue el 27 de agosto de 1920 cuando la Sociedad Radio Argentina, por boca de Enrique Telémaco Susini, efectúa en Buenos Aires la primera transmisión radiofónica realizada en el país, con la difusión de Parsifal de Richard Wagner.

Dicha transmisión, es considerada, por muchos, como la primera emisión de radio programada de la historia, ya que todas las emisiones anteriores tenían un carácter experimental.

Los autores de la hazaña técnica y artística fueron el médico Enrique Susini, junto con sus amigos, los estudiantes Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza, todos entusiastas radioexperimentadores fascinados por los últimos descubrimientos e inventos sobre las ondas hertzianas.

Con un pequeño micrófono, un transmisor de escasa potencia y las antenas en los techos del teatro Coliseo de la ciudad de Buenos Aires lograron el objetivo, que fue difundir la obra "Parsifal", de Richard Wagner.

Así se puso en marcha Radio Argentina, para nosotros la primera emisora del mundo, que marcó el punto de partida para la radiodifusión de nuestro país.


ROBERTO GOYENECHE


Apodo: El Polaco
Cantor
(29 de enero de 1926 – 27 de agosto de 1994)


Si tuviéramos que elegir un personaje síntesis de los últimos treinta años del tango, sin ninguna duda surgiría el nombre del Polaco Goyeneche. No sólo por tratarse de un cantor extraordinario, sino y fundamentalmente, por ser el arquetipo de la última camada de nuestra estirpe y bohemia porteña.
La expresividad de su fraseo, el particular modo de colocar la voz, la fuerte personalidad del que conoce la esencia misma del tango, lo distinguen de todos los otros cantores de nuestro tiempo.
El manejo de los acentos y los silencios, el arrastre de alguna palabra de la letra, o el susurro intimista de un verso, lo convierten en un vocalista irrepetible, imposible de ser confundido con otro.
Su dicción era perfecta, aún en los últimos años de su vida cuando la decadencia de su voz, lejos de mellar su popularidad lo elevó a la categoría de mito viviente.
Algunos lo describen como un "diceur", algo así como un "chansonnier" de los años treinta, pero no comparto esta opinión —generalmente expresada para empalidecer su importancia— fue un excepcional cantor, que como muchos otros grandes tuvo diferentes etapas para diferentes gustos, pero todas memorables.
El Polaco inicia su carrera como cantor de la orquesta de Raúl Kaplún en 1944, a los dieciocho años. En 1952 y en esa misma condición, continúa con Horacio Salgán, junto al cantor Angel Díaz "El Paya", quien fuera responsable de su apodo.
Pocos años más tarde, en 1956, se convierte en el cantor de la orquesta de Aníbal Troilo, todo un reconocimiento a su incipiente carrera.
Este modo de nacer artísticamente es uno de los motivos por el cual Goyeneche entiende el tango como un músico, como un instrumento vocal tal cual lo hicieran los cantores del cuarenta, afiatando su garganta y su fraseo en total armonía con la orquesta.
Con el tiempo logra tal perfección, que se permitiría el lujo de iniciar una frase a destiempo —cadenciosamente— para luego alcanzar las últimas notas al final del compás.
Fue un cultor respetuoso del ritmo, en una época donde la mayoría de los solistas lo fusionan a las baladas, a los boleros o a sofisticadas canciones con aire de tango.
El repertorio de Goyeneche fue muy extenso y variado, los tangos bien antiguos y los más modernos desfilan desprejuiciados en su trayectoria discográfica. Grabó "El motivo", de Juan Carlos Cobián y Pascual Contursi, y fue el primero en registrar "Balada para un loco" de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.
Si se me permite la expresión, el Polaco se apropió de muchos tangos clásicos.
¿Y por qué digo esto? Por la sencilla razón de haber recreado innumerables tangos cuyas versiones originales tenían nombre y apellido —estaban identificadas con otros cantantes— y que a partir de su interpretación pasaron a ser emblemáticos de su repertorio.
Tales son los casos de "La última curda" (Edmundo Rivero), "Naranjo en flor" (Floreal Ruiz), "Qué solo estoy" (Raúl Berón), "Gricel" y "Garúa" (Francisco Fiorentino), entre otros.
También fue un gran intérprete del repertorio de Carlos Gardel. Sus versiones de "Lejana tierra mía", "Siga el corso", "Volvió una noche", "Intimas" y "Pompas" son espectaculares.
Cantó mejor que nadie los tangos "Afiches", "Maquillaje" y "Chau no va más" de Homero Expósito y relanzó a una dimensión increíble "Naranjo en flor".
Resulta impresionante su versión de "Malena" y conmovedor el registro del tango "Discepolín", hitos en la poesía de Homero Manzi.
En cuanto a Enrique Santos Discépolo hizo verdaderas recreaciones de "Soy un arlequín" y "Cafetín de Buenos Aires".
La propuesta de "María" de Cátulo Castillo sugiere una infinita dulzura, pero no podemos dejar pasar por alto que es dueño absoluto de "La última curda" donde su voz patentiza el profundo dramatismo de estos versos que expresan la etapa existencialista de Cátulo.
En cuanto a "Pompas" e "Intimas", después de Gardel, las suyas son las mejores versiones.
Y qué decir de "Garúa", "Gricel", "Tú", "Cuando tallan los recuerdos", "Ya vuelvo" y tantos otros temas inolvidables.
Fue admirador y amigo entrañable de Aníbal Troilo, como cantor de su orquesta graba 26 temas y unos años después, ya solista, se vuelven a asociar en dos larga duración, titulados "El Polaco y yo" y "¿Te acordás Polaco?".
Su carrera ascendente continúa con la dirección de los más grandes maestros de su época, Armando Pontier, Raúl Garello, Atilio Stampone, Baffa-Berlingieri y muchos otros.
Se consagra como solista después de brillar como cantor de orquesta y, curiosamente, el fervoroso reconocimiento y la devoción del público llegaría a la madurez de su voz para no abandonarlo hasta su muerte.
Yo tuve la suerte de verlo actuar muchas veces, en distintos lugares de Buenos Aires. Pero hoy vienen a mi recuerdo, las mágicas trasnochadas de estudiante universitario, allá por el año setenta. Por primera vez escuché al Polaco cantando tangos a capella en el Bar Amazonas —ubicado en la esquina de Marcelo T. de Alvear y Talcahuano— en una de las tantas escapaditas que él hacía en los intervalos de sus actuaciones en Caño 14 —mítico escenario de la noche porteña— que quedaba a la vuelta.
Bastante tiempo después me di el gusto de conocerlo, de charlar con él e incluso, de compartir un video donde aparecemos conversando en la mesa de un café y él me tarareaba "Mariposita".
Fue grande entre los grandes, y de la mano de Gardel y de sus hermanos Corsini, Charlo, Fiorentino y Vargas, su voz, su garganta con arena, nos seguirá deleitando con el sabor del tango y el perfume cotidiano de las noches de Buenos Aires.
BEBA BIDART

Beba Bidart
Bailarina, actriz, cantante y empresaria
(3 de abril de 1924 - 27 de agosto de 1994)
Nombre completo: Eliane René Schianni Bidart 


Nació en Buenos Aires en el barrio de Boedo y murió, en esa ciudad, el mismo día que nuestro querido cantor Roberto Goyeneche.
Fue casi de todo, pero principalmente y durante varios años, un símbolo de Buenos Aires. El teatro, el cine y la televisión le fueron igualmente propicios.
Se formó como actriz, a la edad de 6 años, en los elencos del Teatro Infantil Labardén. A los 8 años ingresó en la Compañía de Obras para Niños dirigida por Concepción del Valle, luego continuó estudiando danzas clásicas con la aspiración de convertirse en una gran bailarina. Posteriormente dicha maestra fue convocada para dirigir el cuerpo de baile del Teatro Casino y con ella debutó como corista en 1941.
En 1948 trabajó en el Teatro Maipo junto a los actores cómicos Adolfo Stray y Mario Fortuna.
En la escena acompañó a Tato Bores y a Olga Zubarry en la obra “Madame Trece”. Cantó con la orquesta de Francisco Canaro y a los 24 años fue pareja del galán Carlos Thompson en la película “Los pulpos”, del director Carlos Hugo Christensen (1948).
De ahí en más comenzó una carrera vertiginosa cosechando grandes éxitos y acompañando a figuras de gran prestigio. Ya como primera bailarina y vedette, fue convocada por Carlos Petit para actuar junto a Marcos Caplan y Pepe Arias entre otros grandes de la escena nacional. Durante los años 50 bailó junto a Tito Lusiardo. 
Otros de los filmes en que sobrevive su figura rubia y carismática son “La vendedora de fantasías” de Daniel Tinayre (1950), “El túnel l2” de León Klimovsky (1952) y “La casa grande” de Leo Fleider, aunque ninguno resultó tan resonante como “Rolando Rivas, taxista”, junto a Claudio García Satur que hacía el papel protagónico.
Fue importante su carrera televisiva en importantes programas: “Tropicana Club”, “La Revista de Dringue”, junto al recordado Dringue Farías; programa en el cual el productor Jorge Valliant le propuso cantar tangos, lo cual comenzó a realizar a partir de ese momento.
Fue llamada “el gorrión de Buenos Aires” —en alusión a Edith Piaf— y bailó la milonga de Mariano Mores “Taquito militar” ante varios presidentes de la República.
Grabó alrededor de treinta temas entre los que destacamos “Me bautizaron milonga” acompañada por orquesta, “El firulete” con el Trío Yumba y “Ventarrón” con la Orquesta Color Tango.
Beba Bidart estuvo unida durante más de 12 años con el animador de espectáculos Jorge Fontana. Tras la separación, adoptó un niño a quien dio su apellido y llamó Paulo.
La presentación de su candidatura a la Academia Porteña del Lunfardo, firmada por Sebastián Piana y José Gobello, señala el propósito de dar a la institución el aire de una suerte de senado de Buenos Aires, donde estuvieran representadas todas las actividades culturales. Con unanimidad, el 2 de noviembre de 1991, fue aceptada la propuesta y se enriqueció la Academia con la presencia y la simpatía de quien era una de las personalidades más populares y queridas de la ciudad.
Ocupó el sillón “Juan Francisco Palermo”, dejado vacante por doña Nyda Cuniberti, y lo honró con su modestia y su inefable don de gentes hasta la tarde de su muerte, que la sorprendió cuando reposaba de las tareas desempeñadas ese mismo día en su local de baile: “Taconeando”.
«Era un pedazo de Buenos Aires y quizás se debió a eso su decisión de volver, hecha cenizas, a formar parte de las calles de la ciudad», dijo al recordarla, en el curso de una sesión académica, con motivo del primer aniversario de su muerte, el académico de número Eduardo Rubén Bernal. Y agregó: «No olvidaré nunca la última vez que la vi bailar. Fue en esta sala, en que acompañada por Alberto Mosquera Montaña, y Beba Pugliese al piano, nos regaló la poesía de un tango, porque era el baile su manera de escribir».

FELICIANO BRUNELLI


Acordeonista, pianista, director y compositor
(7 de febrero de 1903 – 27 de agosto de 1981)
Nombre verdadero: Felicien Brunelli



Fue compositor e intérprete de tangos, milongas, valses, candombes, rancheras, pasodobles y otra cantidad de ritmos diversos que le dieron la inmensa popularidad que disfrutó a lo largo de casi 40 años y, nada menos que 763 temas grabados, casi todos para el sello RCA-Victor.
En la casa central de esa discográfica, en Estados Unidos, su foto figura enmarcada junto a la de otros músicos, distinguido por estar entre los diez que más dinero había aportado a la empresa.
Nació en Marsella, Francia, pero era hijo de italianos. Su padre era afinador y luthier de acordeones. En 1908, se mudaron a la Argentina, aparentemente por motivos comerciales, precisamente a la ciudad de Rafaela, en la provincia de Santa Fe.
Muy pronto comenzó a estudiar piano con el profesor Luis Ricci y, aún adolescente, ya dominaba su técnica y, por supuesto, también la del acordeón, en este caso con lecciones impartidas por su padre de quien heredó, gracias a su excelente oído, los secretos de la afinación.
Desde muy joven se presentaba en cafés y salones como pianista acompañante y, pronto, se reunió con un par de amigos para realizar giras por los pueblos cercanos. Su padre le dijo una vez y él no lo olvidó: «Mirá, si bien el piano puede ser tu instrumento del futuro porque sos estudioso y buen intérprete, el acordeón puede llegar a ser tu pan». Y así ocurrió.
Reconocido en sus pagos, por alguna recomendación, le propusieron grabar para el sello Odeon como solista. Entre 1928 y 1930, dejó una serie de registros donde se destacan los tangos: “Por mal camino”, “Esclava rica”, “El gran triunfo”, “Aquel palquito” y “Cuidado con la morocha”, todos de su autoría y que no trascendieron.
En 1933, encaró una nueva etapa en su vida y fue el inicio de su popularidad. Por su pueblo estaba de paso Elvino Vardaro, quien trabó amistad con Feliciano y se lo llevó a Buenos Aires. Por cierto lapso vivió en la casa de la familia de Elvino. Fue en su cocina donde compuso el después famoso vals “Ilusión de mi vida”, que en la partitura dedica a Margarita Vardaro, hermana de su amigo. Se pensó que pudo ser la inspiradora, pero nada de eso. El título fue sugerido por el novio de la joven, según Osvaldo Vardaro, sobrino y habitante de la vivienda.
Fue en ese tiempo que se constituyó el conjunto Feliciano Brunelli y su Cuarteto Criollo, junto a Vardaro (violín), Vicente Spina (guitarra) y Vicente Fertonani (segundo acordeón) quien años después dirigiera la Orquesta Característica Continental. Actuaron en los palquitos del Café Lombardo y de El Nacional, hasta que ocurrió un hecho que demostraba su personalidad y confianza.
Un día, concurrió sin invitación previa a dar una prueba a la casa Victor, seguramente al enterarse que era un acordeonista quien la solicitaba, instrumento sin arraigo popular hasta entonces, fue rechazado sin ser escuchado. Como llevaba el instrumento consigo se puso a tocar en los pasillos de la grabadora. Llamó la atención de todos, incluidos los directivos. Al día siguiente, 9 de septiembre de 1933, grababa con el cuarteto cuatro temas de su autoría: los valses “Ilusión de mi vida” y “Sueño mío”, la ranchera “La enana”, y el tango “En la vía y bien varao”.
Casi de inmediato fue reclutado por Radio Splendid. Luego, creó el Cuarteto del 900, siempre con Vardaro pero con Brunelli al piano, Aníbal Troilo y Enrique Bour (flauta) que también ofició de representante. Actuaron en Radio Mitre y sólo grabaron dos temas: “Amalia”, mazurca de Brunelli y Vardaro, y el tango “El pillete”.
A partir de entonces, formó su orquesta característica de 15 músicos e incorporó sus primeros cantores, Oscar Valeta y Fernando Torres y enseguida, Alberto Radamés. Lo de “característica” era para singularizar un conjunto que interpretaba todos los ritmos musicales. Jaime Yankelevich, de gran olfato para detectar éxitos, lo contrató para Radio Belgrano, allí trabajó durante 25 años.
Es imposible enumerar todos los sitios donde se presentó. Su estilo consiguió la aceptación a lo largo de todo el país y sus éxitos más destacados se escuchaban por las radios permanentemente, a tal punto que era imposible que uno no se aprendiera por lo menos los estribillos de las letras. Los pibes y los ya adolescentes las incorporaban al habla cotidiana, ya como una nota de humor o un canturreo habitual.
Los que éramos chiquilines en los cuarenta, supongo que aún recordamos aquello de: “Cae, cae, no se puede levantar...”, “Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla...”, o aquella vaca lechera que no era una vaca cualquiera porque daba leche merengada. Y mucho tiempo después, aquello de “Deben ser los gorilas, deben ser”, en colaboración con Delfor para su éxito radial “La Revista Dislocada”.
Ya en sus últimos años, en la década del 60, pasó a grabar al sello Music Hall e incluyó tres acordeones electrónicos fabricados a su pedido por la casa Honner, de Alemania.
En 1964, retornó al sello Victor con orquesta y un nuevo cuarteto dirigido por su hijo Carlos. Sus últimas grabaciones datan de 1966: el tango “Jueves”, la milonga “Campo afuera”, los valses “Serenata campera” y “Palomita blanca”.
Fue uno de los fundadores de la Asociación de Directores de Orquesta, junto a Francisco Canaro, Héctor y Francisco Lomuto y Pedro Maffia.
Fueron muchos los vocalistas que integraron sus conjuntos, a los ya citados Valeta (el primero), Torres y Radamés, hay que agregar a Fernando Raymond, Héctor Juncal, Roberto Lescur, Roberto Morales (el que mas grabó, alrededor de 160 temas), Alfredo Luna, Renato Sormani (baterista de la orquesta) que, como Eberto Donizzetti, (trompetista), intervenían para poner una nota humorística, Omar Ceballos,
Nino Veri, Dino Lotti y Carlos Duarte. Seguramente, faltan algunos otros de circunstancial aparición.
Son destacables sus dos versiones que de “La cumparsita”, la primera de 1949 y la otra de 1965. Y para terminar, recordemos que le pertenece el pasodoble “Amor gitano”, cortina musical del célebre “Glostora Tango Club”.
Durante su carrera tuvo algunos seguidores e incluso, imitadores de su estilo, pero al retirarse, ese modo sencillo y alegre de creación desapareció por completo.
Basado en una nota publicada en “Cuadernos de difusión del tango”.

lunes, 26 de agosto de 2013

Oscar Larroca (cantante)

Nombre real Oscar Antonio Moretta


Nacimiento 5 de julio de 1922
Origen Bandera, Argentina
Muerte 26 de agosto de 1976, 54 años
Ocupación Cantante

Oscar Antonio Moretta fue un cantante de Tango (Buenos Aires, Argentina. 5 de julio de 1922 - 26 de agosto de 1976). Conocido en el mundo artístico como Oscar Larroca.
Biografía

Nació en Buenos Aires, Argentina en el barrio de Almagro. Hijo de padre guitarrista quien a temprana edad lo inscribe en el Conservatorio Nacional de Música en donde obtuvo el título de profesor de guitarra. Sin embargo las características de su voz lo llevarían a incursiornar en el mundo del canto.

Debutó a principios de la década de 1940 en Radio Mitre en el programa "La famosa matinée de Juan Manuel" . Durante tres años consecutivos prosiguió su actuación en el citado programa radial, afirmando su oficio como vocal, en un registro de barítono atenorado que se complementaba con su magnífica afinacòn y clara dicción. Estas condiciones hicieron que se interesara por él un conocido periodista, Carmelo Santiago, quien en 1945 lo vinculó con el bandoneonista y compositor Domingo Federico , quien lo incorporó a su orquesta. El 19 de junio de 1945 graba su primer trabajo musical "Voz de Barrio" a duo con Carlos Vidal en el sello RCA VICTOR. Su actuación junto a Domingo Federico se prolongó hasta el mes de septiembre de 1948. En ese año se integra a la orquesta de Osvaldo Manzi compartiendo cartel con Roberto Ray, en 1949 a la de Roberto Caló, grabando entre otros los tangos "El metejón" y "Che bandoneón", que fue editado en Gran Bretaña por el sello Birmingham Sound Reproducers.

En 1951 hará parte de la orquesta de Alfredo de Angelis en donde su carrera alcanza la mayor plenitud. El 1º de Abril debutó en el Glostora Tango Club en Radio El Mundo. El 10 de mayo de 1951 registró sus tres primeras grabaciones con su nueva orquesta; los tangos "Por qué me das dique"; "Flor de Fango" y "Llevatelo todo" que junto con "Almagro", "Medallita de la Suerte", "Entrá nomás" , "Volvamos a empezar" y otros fueron notables éxitos y lo impulsaron a convertirse en una de las figuras importantes del panorama tanguero en la década del 50 y las siguientes.

Luego de separarse de la orquesta de Angelis recorre latinoamérica cosechando fanáticos en países como Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela, Uruguay y Chile.

También se presenta en programas de televisión como "El Tango del Millón", Sábados Circulares" y Grandes Valores del Tango", el "Tango Club". Prosigue grabando, siendo los directores que lo acompañan Miguel Nijenson, Juan Carlos Bera y Jorge Dragone.

Como compositor, aunque nunca se dedicó demasiado a esa actividad, produjo varios temas como "Juana Milonga Señora", grabada a dúo con Carlos Dante y la orquesta de Alfredo De Angelis; el vals "Engañándonos" y el tango "No me dejes corazón" con letra de H.B. Onega, que grabó en su disco "Barrio Pobre", editado por Sonolux.

Luego de una corta enfermedad muere el 26 de agosto de 1976.
 Lalo martel

Cantor
(14 de mayo de 1923 - 19 de febrero de 2009)
Nombre real: Julio Pedro Harispe lalo martel

Fue, junto a Carlos Dante, la otra voz emblemática de la orquesta de Alfredo De Angelis. Él fue el barítono, de voz varonil y fraseo delicado, con estampa de galán y dueño de una singular bonhomía. Sus versiones de "Pregonera", "Pastora" y "Remolino", a dúo con Dante, son inolvidables. (Comentario de la dirección)

Nació en Baigorrita, un pueblito vecino a Junín en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Su padre declaró en el Registro Civil que había nacido el 6 de agosto, aunque la fecha real fuera el 14 de mayo de 1923. Es el tercero de seis hermanos, sólo uno de ellos sería también cantor, Raúl Oscar más conocido por su seudónimo Lalo Martel.

En 1928 la familia Haripse se traslada a la ciudad de Caseros, pegada a Buenos Aires. Su padre era el responsable del mercado local y, a la madrugada, con un carrito que tiraba Julio, cargaban los corderos que se mandaban al matadero de San Martín.

En 1936 se mudan a la localidad de Munro y Julio comienza a cantar. Aparece en un programa del viejo teatro "Magazine", del 18 de agosto de 1939, donde figura como cantor nacional con su nombre real, acompañado por las guitarras de Hernádez y Vega. Con letras más destacadas, figura en programa del cine "Atalaya", en el del "Salón azul" y en otros concurridos lugares de esparcimiento del Munro de aquellos años.

En 1941, su madre firma el contrato que lo convierte por primera vez en vocalista de orquesta típica, ya que era menor de edad. La orquesta era la del maestro Juan Giordano, que exclusivamente se presentaba en la temporada estival en los salones del hotel Hurlingham de Mar del Plata y en invierno en las reuniones del City Hotel de Buenos Aires. Hacían un repertorio internacional y, según me contó Julio, la pieza más festejada era el pasodoble "El sombrero".

Con el inicio del año 1943 le llega la gran oportunidad. El contrabajista Roberto Vivas, compañero en la orquesta de Giordano, le avisó que en Radio El Mundo estaban seleccionando cantores para la orquesta de Alfredo De Angelis. Se inscribió, hizo la prueba acompañado en piano por Juan Larenza y lo eligieron entre cientos de participantes.

Cuando festejaban su triunfo, en una mesita del bar "Mi refugio" que estaba al lado de la emisora, el glosista Néstor Rodi, a la vez secretario de la orquesta de De Angelis, pidió un coñac. El mozo le trajo un "Martell" y Rodi le dijo al cantor: «Así te vas a llamar desde ahora».

Debutó en el palco del café "Marzzotto", junto al cantor Floreal Ruiz, interpretando el tango "No creas" (de Benjamín Holgado Barrio y Luis Castiñeira).

El 23 de a setiembre de 1943, graba su primer disco, el tango "Que buena es" (de A. Ferreira e Hipólito Oneca) y, hasta su último registro el 12 de diciembre de 1950, "Tus palabras y la noche" (de Emilio Aguirre y Carlos Cacciari), dejó para la historia 63 tomas solo y 17 a dúo con Carlos Dante.

El éxito acompañó a la orquesta y sus cantores. Actuaron en la Federación de Box, de la calle Castro Barros; en mayo del '44 debuta en el dancing "Tibidabo" e inaugura el "Tango Bar". Al año siguiente, en el Club Argentinos Juniors, donde estrenaron "Pregonera" (de Alfredo De Angelis y José Rótulo).

Pero la consagración de Martel junto a Carlos Dante en la orquesta de De Angelis fue, sin duda, cuando en 1946 Oscar Luis Mazza, director de Radio El Mundo, le propone al director un contrato exclusivo en el programa "Glostora Tango Club" para actuar de lunes a viernes de 20:00 a 20:15 horas, precediendo a la exitosa radio comedia "Los Pérez García" en su nuevo ciclo.

Fueron muchas las creaciones personales que realizó Martel con De Angelis. Temas que se estrenaban en el "Glostora" y al día siguiente las cantaba el publico o las silbaba por la calle.

Hubo muchos tangos que cantó y que lamentablemente no llevaron al disco, por ejemplo: "Qué viejo estoy", "Sufra", "Yira yira", "Guapo y varón" y "Violetita", entre otros. Una mención especial para "Por qué te habré conocido", de Rodolfo Scasidi y Carlos Cubría, este último bandoneonista de la orquesta, ya que fuera el último tango que interpretó Martel, con lágrimas en los ojos, al despedirse de la orquesta en los carnavales del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata en 1951.

También quedó sin grabar una exitosa milonga del payador Martín Castro, "Presumido", cantada por el dúo Dante-Martel.

Junto con De Angelis incursionó en el cine, cantando a dúo con Dante el tema "Pregonera", en el film "El cantor del pueblo" (1948) y a fines de ese año hace de galán en la película "El ídolo del tango", junto a la actriz Graciela Lecube. En esa película interpreta tres tangos de Rodolfo Sciammarella: "De igual a igual", "Comencé jugando" y "No tiene importancia".

Desvinculado de Alfredo De Angelis, debuta como solista en Santiago de Chile, luego lo hace en Montevideo (Uruguay), donde actúa en radio, televisión y escenarios nocturnos. Allí, en 1952, graba el tango "Nacional", de José Puglia y Edgardo Pedroza, dedicado al club de fútbol de esa ciudad.

De regreso en Buenos Aires, el bandoneonista Oscar Castagniaro, recientemente desvinculado de la orquesta de Osvaldo Pugliese, lo invita a participar de su nueva formación. Debutan en la confitería "La armonía" y tiene como compañero al cantor Roberto Chanel. Actúan también en Radio Belgrano y en muchos bailes y escenarios porteños.

En 1956, vuelve a convertirse en solista, auspiciado por una reconocida marca de pinturas, "Colorín", y debuta en Radio Belgrano con su propia orquesta dirigida por el violinista Américo Podestá. Con ella graba para el sello Odeon 4 temas: "Pobre colombina", "Lechuza", "Por qué no has venido" y "Fueron tres años".

Después hace un exitoso ciclo de audiciones con público por Radio Argentina, al final de la cual realiza una gira por América, con la intención de seguir hasta los Estados Unidos. Pero en Colombia tuvo una acogida tan grande que se quedó un largo tiempo. Allí grabó para el sello Sonolux, de Medellín, 20 temas acompañado por el bandoneonista Enrique Méndez (quien había ido con él desde Buenos Aires), el pianista Armando Lacava (quien se hallaba transitoriamente allí) y músicos locales

Al regresar de Colombia, Julio Martel tenía pensado abandonar el canto y dedicarse a su quinta. Su última actuación fue en el club Santa Elena de la ciudad de Luján (70 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires), el 20 de diciembre de 1959.

El 14 de mayo de 2009 hubiera cumplido 86 años. Vivió de los derechos de intérprete, lo que comprueba que sus grabaciones siguen teniendo un importante éxito.

En su querido barrio de Munro fue un prócer. En el 80º aniversario de esa localidad, en 1992, fue paseado en auto descubierto y los vecinos lo saludaban efusivamente y desde los balcones le arrojaban flores. Le hicieron un festival en su honor y pusieron su nombre a una plaza.
Día Nacional de la Solidaridad
 
Desde 1998 se celebra en Argentina el Día Nacional de la Solidaridad en conmemoración al nacimiento del premio Nobel de la Paz:Madre Teresa de Calcuta.

"Cuanto menos poseemos, más podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Esa es la lógica del amor." Madre Teresa de Calcuta
El 26 de agosto se celebra en Argentina el Día Nacional de la Solidaridad en conmemoración al nacimiento de la Madre Teresa de Calcuta, persona que  ha dedicado su vida a Jesús y a los pobres.

Agnes Gonxha Bojaxhiu (su verdadero nombre) nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, Imperio Otomano, en la actual Antigua República Yugoslava de Macedonia), de padres albaneses. Desde los 18 años perteneció e ingresó en la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loret y desde 1927 trabajó en la India.

Recibió el PREMIO NOBEL DE LA PAZ en 1979 y falleció un 5 de diciembre de 1997 víctima de un paro cardíaco.

 El ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta ha sido un reto a la conciencia de la humanidad ya que ha impartido valores de solidaridad, respeto, familia, comprensión, esperanza y cooperación. Por eso en Argentina desde el 30 de agosto de 1998 se instituyó en Argentina la fecha de su nacimiento como Día Nacional de la Solidaridad por el trabajo y sacrificio realizado por el Premio Nobel.