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miércoles, 20 de noviembre de 2013

León Gieco

Raúl Alberto Antonio Gieco, conocido popularmente como León Gieco, es un músico y cantautor popular argentino. A pesar de que su apellido es de origen italiano, en Argentina se pronuncia simplemente /'xjeko/ (/jiéko/).
Se caracteriza por mezclar el género folclórico con el rock
argentino y por las connotaciones sociales y políticas de sus canciones, a favor de los derechos humanos, los campesinos y pueblos originarios, el apoyo a los discapacitados y la solidaridad con los marginados.
Su carrera de arte es muy amplia ya que ha grabado más de 40 trabajos discográficos entre los que se incluyen álbumes en vivo, colaboraciones con otros artistas, recopilaciones, versiones de sus propias canciones y de otros compositores, además de haber publicado varios volúmenes de canciones inéditas. En sus 40 años de carrera artística que comienza en 1973 con el álbum León Gieco, ha editado 14 álbumes de estudio con canciones de su autoría, lo que evidencia que es un artista que ha tomado pausas importantes, de hasta cuatro años, para componer nuevos trabajos.

 

Día Universal del Niño

 Todos hemos sido niños alguna vez. Y todos deseamos por igual el bienestar de nuestros niños, que siempre ha sido y seguirá siendo el anhelo más universal de la humanidad.

Los millones de niños afectados por el tifón Haiyan en Filipinas, por el conflicto en Siria, las guerras en África y la pobreza en otras partes del mundo, nos recuerdan a diario lo
vulnerable que es la infancia ante los desastres naturales y las atrocidades provocadas por los adultos.
A pesar de ello, se han logrado algunos avances relevantes. Por ejemplo, la mortalidad infantil bajó en 2012 a unos 6,6 millones, casi la mitad de las registradas en 1990. La tendencia es positiva, pero se puede hacer mucho más. El director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, ha señalado que la mayoría de esas muertes se pueden evitar con servicios básicos de salud y nutrición adecuada, entre otros aportes.
En septiembre de 2000, durante la Cumbre del Milenio, los líderes mundiales elaboraron los ocho objetivos de desarrollo del Milenio (ODM), que incluyen la reducción a la mitad de la pobreza extrema, detener la propagación del VIH/SIDA y que la enseñanza primaria sea universal para el 2015. Aunque los ODM están dirigidos a toda la humanidad, seis de ellos incumben de forma directa a la infancia y los otros dos también contribuirán a mejorar las vidas de los niños y niñas. (Objetivos de Desarrollo del Milenio, UNICEF).
En 2013, durante la Ceremonia de firma y depósito de instrumentos de ratificación o adhesión relacionados con tratados, que se celebró en Nueva York, funcionarios de la ONU instaron a aquellos Estados Miembros que aún no han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y sus tres Protocolos Facultativos a hacerlo, pues ello es vital para proteger a la infancia contra el abuso y el maltrato.
La Asamblea General recomendó en 1954 (resolución 836(IX)) que los países instituyeran el Día Universal del Niño, para fomentar la fraternidad entre todos ellos y promover su bienestar con actividades. El 20 de noviembre marca la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.
Batalla de la Vuelta de Obligado 

La Batalla de la Vuelta de Obligado se produjo el 20 de noviembre de 1845, en aguas del río Paraná, sobre su margen derecha y al norte de la provincia de Buenos Aires, en un recodo donde el cauce se angosta y gira, conocido como Vuelta de Obligado, en lo que hoy es la localidad de Obligado (partido de San Pedro).
Enfrentó a la Confederación Argentina liderada por el brigadier Juan Manuel de Rosas (1793-1877), quien nombró comandante de las fuerzas defensoras al general Lucio Mansilla (1792-1871) y a la escuadra anglo-francesa, cuya intervención se realizó bajo el pretexto de lograr la pacificación ante los problemas existentes entre Buenos Aires y Montevideo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

FRANCISCO ROTUNDO:

Pianista, compositor y director
(4 de noviembre de 1919 - 26 de septiembre de 1997)
Nombre completo: Francisco Luis Rotundo



Fue una orquesta prolija, acompasada y por sobre todo al
servicio del cantor, quien podía desarrollar cualquiera fuere su estilo, todo su potencial vocal, su personalidad, su fraseo, en una simbiosis que daba por resultado, una perfecta armonía entre la música y el canto.
Así desfilaron por su formación cantantes de la talla de Carlos Roldán, Mario Corrales, Floreal Ruiz, Enrique Campos, Julio Sosa, Jorge Durán, Alfredo del Río, todas voces que lograron llegar al alma del público tanguero.
Nació en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. Hijo de un importante empresario de la industria del papel, luego de la muerte de su padre asumió la conducción de la empresa. Desde niño dada su inquietud por la música, comienza a estudiar piano y obtiene él titulo de profesor, ejerciendo como tal en distintos conservatorios.
A los 17 años arma su primera formación y en 1944 gana un concurso de orquestas típicas que se realiza en el tradicional salón "Palermo Palace". Debuta en los carnavales de 1945 en el club San José de Flores del barrio homónimo, colaborando en la presentación y glosas, el poeta Carlos Waiss.
Durante 1947 triunfa en un palco tanguero de la calle Corrientes, nada menos que el Café Nacional, a partir de ese momento su orquesta con arreglos de su primer bandoneonista Ernesto "Tití" Rossi y en cuya línea de bandoneones participaba también Luis Stazo, comienza a desarrollar una importante participación en los bailes. Sus cantores eran Horacio Quintana y Aldo Calderón.
Pero no era lo que pretendía Rotundo que observaba que en las más importantes orquestas el éxito pasaba, fundamentalmente, a través de sus vocalistas. Llegó a la conclusión con su amigo músico y arreglador "Tití" Rossi, que debía contratar a vocalistas de gran cartel. Por tal motivo , a fines de 1948, convocó a Carlos Roldán que estaba en Montevideo y después, en marzo de 1949, a Mario Corrales, que había dejado la orquesta de Osmar Maderna. Este último permanece un año, para luego pasar ala orquesta de Carlos Di Sarli, quien le cambia el nombre por el de Mario Pomar.
Luego de los carnavales de 1949, Rotundo seguía con la idea de incorporar a una figura consagrada. Le sugiere a Rossi tentar a Floreal Ruiz en pleno éxito con Troilo. Parecía imposible concretarlo pero luego de varias reuniones lo convenció a Floreal, con una propuesta de $ 100.000, parte de ello sirvió para indemnizar a Troilo y a la RCA-Victor. Además de ese dinero, firmaron un arreglo de $ 3000 por mes durante 40 meses.
En julio de 1948, Floreal Ruiz abandona a Troilo y debuta en octubre con Rotundo. La orquesta a partir de ese momento pasó de hacer tres shows por mes a más de veinte, en los mejores cabarets. También llegó la radio y la época de los éxitos discográficos. La excelente campaña de Floreal con Rotundo se desarrolló desde 1949 hasta 1957, quedando grabados 25 temas, algunos de gran suceso como "Un infierno", "Melenita de oro", "Infamia", "Esclavas blancas".
En 1952, Rotundo produce un nuevo impacto comercial con la contratación de Enrique Campos, quien logra desarrollar con Rotundo una de las etapas más brillantes de su carrera, dejando grabadas obras de antología como los tangos "Libertad", "Llorando la carta", "Ebrio", y quizás la más perfecta interpretación a dúo, con Floreal Ruiz del vals de Charlo y José González Castillo, "El viejo vals", récord de ventas.
En 1953 al desvincularse Julio Sosa de la orquesta Francini-Pontier, es tentado por Rotundo a integrarse a su equipo. Le ofrece la suma de $ 5000 por mes. Este acepta inmediatamente. Durante los dos años que Sosa permanece con la orquesta, logra lo que sería luego, el estilo que lo impondría como solista y que lo llevaría a ser una de las grandes voces del tango. Sus temas: "Justo el 31", "Mala suerte", "Bien bohemio", "Levanta la frente", "Dios te salve m'hijo", "Secreto", batieron todos los pronósticos comerciales.
Al final del año 1955 también tuvo su paso por la orquesta otro gran vocalista, Jorge Durán, quien deja grabados dos temas, el vals "Poema para mi madre" y el tango "Sus ojos se cerraron", registrados en el mes de diciembre de ese año.
La última gran contratación de Rotundo fue la del cantor Alfredo del Río -aquel cantor de Alfredo Gobbi- testimonio de lo cual son sus dos registros: "Todavía estas a tiempo" y "Destino en flor".
El último cantor de esta etapa tan brillante de Rotundo fue Roberto Argentino, quien graba un solo tema el tango, "Qué tarde has venido".
Todas estas grabaciones fueron hechas en el sello Pampa, que era subsidiario de la empresa Odeón.
A raíz de la más cruel persecusión política y por sus ideas peronistas, fue prohibido como tantos hombres del mundo de la cultura nacional y popular. Su esposa, la destacada cancionista Juanita Larrauri, también fue perseguida y terminó encarcelada por haber sido amiga personal de Eva Perón y senadora de la Nación. En su encierro compartió horas con un señor en la vida y en el arte don Hugo del Carril. A causa de estos episodios, Rotundo volvió a su empresa papelera.
Muy pocas orquestas en tan poco tiempo, apenas ocho años, lograron la popularidad de Francisco Rotundo.
Como compositor junto a Reinaldo Yiso, logró un significativo éxito con el tango "Un infierno" en las versiones de Floreal Ruiz y Alberto Morán, además compuso el tango instrumental "Para florearse", "Siempre tu voz", "Rezongo malevo", "Un cariño", "Sin remordimiento" y junto a Ernesto Rossi un tango dedicado al club de fútbol Estudiantes de La Plata.
A fines del 60 abandona la conducción de su imprenta y vuelve por unos años a su viejo amor; la música. Convoca a su amigo y hermano "Tití" Rossi e inaugura primero en el barrio de Liniers y luego en Villa Luro, su local "La Casa de Rotundo", donde armó una nueva orquesta. Por ese escenario pasaron figuras estelares de nuestra música ciudadana: Jorge Casal, Carlos Roldán, Alfredo del Río, Mario Bustos y Alfredo Dalton, también el maestro Horacio Salgán.
Rotundo además de ser un grande del tango, fue un amigo, con códigos y hombría de bien, injustamente olvidado y que hoy rescato en esta colaboración para Todo Tango
EFEMERIDES FOLKLORICAS:

4  DE NOVIEMBRE

1943 - Nace en San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires), Eugenio Carlos Inchausti, cantor, autor, compositor. Fundador de Los Arroyeños, con su hermano Miguel Angel (Chany), José Andrín y Pedro Abate. Autor del bailecito “Que se vengan los chicos”, “Cuando muere el angelito” (con Marcelo Ferreyra) y “Dame tu brazo amor” (con Julia Prilutzky Farny), entre más de 160 temas registrados.

1920 - Nace en Salta, Carlos Vega Pereda, cantor, autor, compositor, fundador de Los Cantores de Quilla Huasi en 1953. Suboficial de la Fuerza Aérea , se retiró al formar parte del conjunto, que dejó en 1962. Autor de “Norte adentro” con Payo Solá y “Otra razón” con Buenaventura Luna, entre más de 70 temas registrados

lunes, 28 de octubre de 2013

Miguel Calò

Bandoneonista, compositor y director
(28 de octubre de 1907 – 24 de mayo de 1972)  



En la historia artística del maestro Miguel Caló distinguimos dos etapas bien diferenciadas que revelan su evolución musical y sus dotes de gran director de orquesta.
Si bien su éxito más trascendente se relaciona con el tango de la década del cuarenta, su trabajo se inicia a fines del veinte y se consolida durante los años treinta.
La primera etapa se inicia con la orquesta de 1934, en la cual podemos verificar un estilo familiarizado con el de Fresedo y un sonido que nos recuerda a Di Sarli. Si bien antes había formado otros conjuntos, estos fueron más bien casuales y de poca trascendencia.
La orquesta de 1934 contaba en el piano con Miguel Nijensohn, quien va a dejar una impronta que marcará para siempre el estilo de la misma, aún después del cuarenta. Este instrumento será el encargado de encadenar las frases musicales, con una cadencia y un ritmo ideal para los bailarines.
Durante este tiempo podemos destacar la participación vocal de Carlos Dante, con quien graba 18 temas de una relevante belleza.
Alberto Morel y su hermano Roberto Caló fueron también cantantes de esta primera parte de su historia que duró hasta el año 1939.
El cuarenta nos revela la madurez de este gran director, capaz de convocar a un conjunto de músicos jóvenes de extraordinaria capacidad y solvencia, que con el tiempo pasaron a formar, todos ellos, sus propias agrupaciones.
En esta segunda etapa Caló desarrolla y profundiza todo un estilo que une el tango tradicional con la renovación de su época, sin estridencias, con una destacada presencia de los violines, una línea de bandoneones rítmica y un piano, espectacular, ejecutado el primer año por Osmar Maderna, quien fuera reemplazado después por Miguel Nijensohn, en su regreso a la orquesta.
Entre los músicos que formaron en su orquesta se destacan: Domingo Federico, Armando Pontier, Carlos Lazzari, Eduardo Rovira, Julián Plaza, José Cambareri (bandoneones), Enrique Francini, Antonio Rodio, Nito Farace (violines), Ariel Pedernera y Juan Fassio (contrabajo).
Miguel Caló no sólo promocionó grandes músicos, sino también grandes cantantes que debutaron profesionalmente en su orquesta, sirvan de ejemplo los casos de Raúl Berón, Alberto Podestá y Raúl Iriarte.
Con respecto a Berón podemos destacar que fue descubierto por Armando Pontier, quien lo presentó al director, y sobre esto hay una interesante anécdota.
Este cantor, junto con su hermano José, se dedicaban esencialmente al folklore, es más Raúl Berón sólo sabía alguna estrofa de algún tango. Por ese motivo, el maestro Caló lo llevó a su cabaret -Singapur-, para que se familiarizara con la música de su orquesta.
Después de armar un repertorio, el cantor acompañó al maestro en las actuaciones radiales. Pero ocurrió que a los directivos de la emisora no les gustó el cantor, y le sugirieron a Caló que se desvinculara de él. Con gran pesar, este le comunica que a fin de mes terminarían la relación.
En el ínterin sale a la venta el primer disco de Raúl Berón grabado con la orquesta, el tango "Al compás del corazón" de Domingo Federico y Homero Expósito, el que tiene un éxito de venta increíble.
Los mismos directivos que habían criticado negativamente al vocalista, felicitaron al maestro Caló por su elección y reconocieron su equivocación. Esto posibilitó que no se malograra una de las más importantes voces de nuestro tango y sin duda la mejor que tuvo la orquesta.
Miguel Caló fue un músico de formación teórica, que estudió violín y bandoneón.
A partir del año 1926 peregrina por diversas orquestas de gran importancia, entrando en la fila de bandoneones de la orquesta de Osvaldo Fresedo. En 1927 ingresa en la del pianista y director Francisco Pracánico.
En 1929 forma su primera orquesta, la que disuelve para unirse a la orquesta de poeta y pianista Cátulo Castillo en una gira por España. En esa gira también participaron los hermanos Malerba y el cantor Roberto Maida.
Regresa a Buenos Aires y reconstruye su orquesta con Domingo Cuestas (bandoneón), Domingo Varela Conte, Hugo Gutiérrez y Enrique Valtri en violines, Enzo Ricci en el contrabajo y el pianista Luis Brighenti.
Nuevamente es requerido para viajar al exterior y en 1931 viaja a los Estados Unidos con la orquesta de Osvaldo Fresedo. 
Ya en 1932, nuevamente como director de su orquesta, graba por primera vez, para el desaparecido sello Splendid los temas: "Milonga porteña" (tango del propio Caló, Luis Brighenti y letra de Mario César Gomila) y "Amarguras" (vals de Miguel Nijensohn y Jaime de los Hoyos). El cantor era Román Prince.
Miguel Caló no fue un compositor destacado, pero algunas de sus obras, en colaboración con Osmar Maderna (también autores de la letra), son increíblemente bellas tal los casos "Jamás retornarás" y "Qué te importa que te llore", ambos llevados al disco con la voz de Raúl Berón. El tango "Dos fracasos", con letra de Homero Expósito y la milonga "Cobrate y dame el vuelto", letra de Enrique Dizeo, también fueron muy populares.
En 1961 junto a los bandoneonistas Armando Pontier y Domingo Federico, los violinistas Enrique Francini y Hugo Baralis, el piano Orlando Trípodi, y los cantores Raúl Berón, Alberto Podestá, Caló reconstituyó parte de la formación del cuarenta, denominándose "Miguel Caló y su orquesta de las estrellas". Actuaron en Radio El Mundo con tanto éxito que grabaron en el sello Odeón 12 nuevos temas (entre el 16/4/1963 y 7/6/1963).
La orquesta de Miguel Caló será recordada por la ejecución del mejor tango, el que trasciende su tiempo y que hoy es valorada por sus grandes condiciones artísticas y por una pléyade danzante que la evoca permanentemente con las notas de "Sans Souci" (de Enrique Delfino), quizás su interpretación emblemática.

Carlos Guastavino

Compositor y pianista, Carlos Vicente Guastavino (5-4-1912;
29-10-2000) nació y falleció en Santa Fe, ciudad capital de la homónima provincia argentina. De allí partió, con la pujanza característica de los jóvenes provincianos eclipsados por la inquietante actividad cultural y económica de Buenos Aires. Allí regresó, anciano ya, para compartir los últimos años de su existencia con su terruño y descansar definitivamente en la localidad aledaña de San José del Rincón, aquella que se evoca de manera tan intensa en la canción "Pueblito, mi pueblo".
Descendiente de inmigrantes italianos, su niñez transcurrió en el seno de una familia que, como muchas de principios del siglo XX, era aficionada a la música. Sus padres, Amadeo Eusebio y Josefina ejecutaban la guitarra y el mandolín respectivamente. Su tío Pedro improvisaba en el clarinete y su hermano mayor, José Amadeo, en el piano. Espontaneidad e intuición musical fueron las primeras experiencias lúdicas de Carlos, el tercero de aquellos seis hermanos, que apenas con cuatro años de edad, siendo discípulo de la pianista Esperanza Lothringer, debutó en el Teatro Municipal en la interpretación de una pequeña composición para dúo de violín y piano escrita por ella.
Aprehendió la música popular rural de manera espontánea, sintiéndose impactado especialmente por el cielito y el triste. Aún anciano, recordaba de memoria y con especial cariño aquellas coplas que su tío Pedro, un hombre de campo natural de la provincia de Buenos Aires, solía cantar en sus visitas a Santa Fe.
Atraído por las Ciencias Exactas desde la adolescencia, luego de finalizar el bachillerato, abordó la carrera de Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral sin abandonar, sin embargo, su actividad como concertista de piano. En 1937, tomó contacto con Héctor Ruiz Díaz, siendo clave la experiencia de trabajar a dos pianos con él para su decisión de dedicarse exclusivamente a la música. Con una beca del Ministerio de Instrucción Pública de su provincia, prosiguió estudios de perfeccionamiento en la capital argentina.
Ya establecido en Buenos Aires, luego de un paso fugaz de unos pocos meses por el Conservatorio Nacional de Música, continuó estudios en forma privada con el compositor y pedagogo Athos Palma. Con él sistematizó, en un lapso de tiempo intensamente breve, su bagaje de conocimientos empíricos previos, en especial en las disciplinas de armonía, morfología y contrapunto.
Una vida de viajes e intensas experiencias artísticas fue la que llevó durante la década de los años 40’ y 50’. Itinerarios por países limítrofes de Argentina, dos estancias en Londres –una, como parte de una gira europea que incluyó otras ciudades y otra, gracias a una beca del British Council- y además, algunos meses de gira por la Unión Soviética y China en 1956, fueron cimentando su fama de compositor-pianista destacado en el ámbito de su propio repertorio vocal de cámara y pianístico de corte nacionalista.
La posibilidad desde sus comienzos de acceder a la publicación de sus composiciones en la Editorial Ricordi no fue por cierto un tema menor: ello le abrió una vía inmensa de circulación en el ámbito internacional que permitió una vasta divulgación de su música. Su producción es extensa en el campo del repertorio de cámara y solístico: incluye piezas vocales con piano, obras corales a cappella, para grupos instrumentales, piano y guitarra. Algunas alcanzaron tanta difusión que necesitaron ser reiteradamente reeditadas (los casos de las canciones Pueblito, mi pueblo y Se equivocó la paloma y del Bailecito para piano fueron y siguen siendo los más notables en este sentido).
Reconocidos intérpretes clásicos y populares como Concepción Badía, Victoria de los Angeles, Joan Manuel Serrat, Alfredo Krauss, José Carreras, Teresa Berganza, Jorge Chaminé, John Williams, Mercedes Sosa, José Cura, Rudolf Firkusny, Víctor Villadangos, Marcos Fink, Eduardo Falú, Gerard Souzay, entre muchos otros, han abordado su música en conciertos y grabaciones a lo largo del siglo XX. Su discografía es muy amplia y en la actualidad continúa creciendo sin pausa. Algunas canciones han sido traducidas a otros idiomas y se escuchan en Indonesia, Japón, Australia, aparte de Europa y Estados Unidos.
Es Guastavino uno de los pocos exponentes del nacionalismo musical argentino que goza de un reconocimiento internacional. Así lo interpretó en 1987 la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Consejo Interamericano de Música (CIDEM) que lo homenajearon con la máxima distinción de ese organismo. Recibió además el "Premio Consagración Nacional" de la Secretaría de Cultura de la Nación (1992), una distinción de la "Asociación de Críticos Musicales de Argentina" (1993), el reconocimiento de la localidad bonaerense de San Pedro como "Ciudadano Ilustre" (1993) por la canción El Sanpedrino (en colaboración con León Benarós) y la declaración como "Personalidad Emérita de la Cultura Argentina" por parte de la Presidencia de la Nación (1999). En 2009 se le otorgó el Premios Konex de Honor, como personalidad musical relevante fallecida en la década anterior.