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martes, 14 de enero de 2020


                           14 de Enero


1945 – Nace Nacha Roldan, en Clorinda, Provincia de Formosa. Cantante.
Radicada desde muy niña en la ciudad de Corrientes se inició en el canto a muy temprana edad cantando en fiestas escolares y familiares.

Se radicó en Buenos Aires buscando un horizonte como cantante profesional y su voz llegó a oídos de directivos del prestigioso sello “EMI Odeón” que la incorporó a su cartelera de artistas.
Se convirtió en una de las más importantes voces del folklore argentino lo que le valió compartir escenarios con grandes artistas como Ariel Ramírez, Mercedes Sosa y Alfredo Zitarrosa por citar algunos.
Nacha Roldán, le puso color propio, al universo de milongas, zambas y valses de Alfredo Zitarrosa.
En la década del 90 se radicó en la ciudad de Neuquén, pero fue solo por un tiempo, en la actualidad sigue en Buenos Aires.



1995 - Fallece Esteban Laureano Maradona, en la Ciudad de Rosario (Santa Fe). Fue un médico rural, naturalista, escritor y filántropo argentino, famoso por su modestia y abnegación, que pasó cincuenta años ejerciendo la medicina en Estanislao del Campo, una remota localidad en la Provincia de Formosa.
Viajando por lo que en aquel entonces se conocía como Territorio Nacional de Formosa, el tren que lo transportaba realizó una parada en la estación Estanislao del Campo (en aquel entonces denominada Guaycurri). Este era un villorrio formado por unos pocos ranchos sin ningún tipo de servicio de luz, agua corriente o gas, inmerso en el monte chaqueño. Una persona del lugar le pidió sus auxilios como médico para una parturienta que se encontraba en estado muy grave. Después de prestarle exitosamente atención y regresar a tomar el tren se encontró con un grupo de vecinos sin recursos que le rogaron para que no se fuera dado que no había ningún médico disponible varios kilómetros a la redonda. Maradona no lo dudó y se quedó, a pesar de que esto le hizo no solo perder su viaje sino también un trabajo seguro en Buenos Aires. Más aún, trabajaría allí por 51 años, viviendo siempre en una humilde vivienda de ladrillo, sin electricidad ni ningún otro tipo de servicio y prestando ayuda sin cobrar un
peso a la comunidad indígena del lugar, formada por tobas, matacos, mocovíes y pilagás, logrando erradicar de la zona terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis. Por todo esto, los indios lo llamaban Piognak (que significa “Dr. Dios” en pilagá).
En su homenaje el cantautor Daniel Altamirano escribió la canción titulada: "El viaje de Maradona".

Juan D'Arienzo 
 
Nombre real: D'Arienzo, Juan
Seudónimo/s: El Rey del compás
Violinista, director y compositor
(14 diciembre 1900 - 14 enero 1976)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
 
En 1936, irrumpe victorioso Juan D'Arienzo en el disputado territorio de la popularidad. Acababa de cumplir 35 años, uno menos que Julio De Caro —estilísticamente ubicado en el otro extremo del espectro musical del tango— era estrella desde 1924 y D'Arienzo comenzó a serlo cuando Pablo Osvaldo Valle lo llevó a la flamante radio El Mundo. Lo cual no quiere decir, de ninguna manera, que D'Arienzo fuera un tanguista tardío. Como casi todos los musicantes de aquellos tiempos se inició en el tango de chiquilín.
Con Ángel D'Agostino al piano, el bandoneonista Ernesto Bianchi —por apodo, Lechuguita— y Ennio Bolognini (hermano de Remo Bolognini y de Astor Bolognini), tocó, de muy chico, en teatritos de tres al cuatro. Su primera actuación memorable, que el mismo no memora bien, data de 1919. El 25 de junio de aquel año, la compañía Arata-Simari-Franco estrenó, en el teatro Nacional, la pieza cómica de Alberto Novión, El cabaret Montmartre. D'Arienzo , en un reportaje del año 1949 , dijo que el tocó en aquel estreno: «Con D'Agostino y yo en el violín tomamos parte en el estreno del sainete de Alberto Novión El cabaret Montmartre/.../. En la obra aparecía una pequeña orquesta típica, dirigida por nosotros, y que acompañaba a Los Undarz, famosa pareja de baile integrada por la Portuguesa y El Mocho, dos ases del tango canyengue».
El doctor Luis Adolfo Sierra ha establecido, empero, que en el estreno de aquella pieza tocó la orquesta de Roberto Firpo. Cuando ésta (Firpo, al piano; Cayetano Puglisi, al violín; Pedro Maffia y Juan Bautista Deambroggio, a los bandoneones, y Alejandro Michetti, a la bateria) se alejó el 1º de setiembre de aquel año, fue reemplazada por la de D'Arienzo-D'Agostino .
De allí en más, D'Arienzo continuó vinculado al teatro. Acompañó, siempre con D'Agostino al piano, a Evita Franco, que tenía su edad y cantaba bellamente tangos como “Loca”, “Entrá nomás” o “Pobre milonga”; tañó su violín en la jazz de Frederickson y formó luego una orquesta con D'Agostino, en la que este, naturalmente, tocaba el piano; el otro violín lo hacía Mazzeo; en los bandoneones estaban Anselmo Aieta y Ernesto Bianchi, y Juan Puglisi en el contrabajo.
Cuando D'Agostino hizo rancho aparte, lo reemplazó Luis Visca, que por aquellos años componía “Compadrón”. Aquel era un sexteto.
Y llegamos a 1935, que es un año clave en la performance de D'Arienzo; que es el año en que realmente aparece el D'Arienzo que todos recordamos. Eso ocurre cuando se incorpora a su orquesta Rodolfo Biagi, un pianista que había tocado con Pacho, que había acompañado a Gardel en algunas grabaciones, que había tocado también con Juan Bautista Guido y con Juan Canaro. D'Arienzo actuaba por entonces en el Chantecler. La incorporación de Biagi significó el cambio de compás de la orquesta de D'Arienzo, que pasó del cuatro por ocho al dos por cuatro; mejor dicho, retornó al dos por cuatro, al compás rápido y juguetón de los tangos primitivos.

Cuando Biagi lo abandonó en 1938 para formar su propia orquesta, D'Arienzo ya se había identificado para siempre con el dos por cuatro. Frente al ritmo marcial de Canaro, a la trivialidad un tanto murguística de Francisco Lomuto, a los arrestos sinfonistas de De Caro, D'Arienzo aportaba al tango un aire fresco, juvenil y vivificador. El tango, que había sido un baile alardoso, provocativo, casi gimnástico, se vio un día convertido, al decir de Discépolo, en un pensamiento triste que se puede bailar... Se puede... El baile había pasado a ser subsidiario hoy; sólo que entonces había sido desplazado por la letra y por los cantores y ahora lo es por el arreglo. Y bien: D'Arienzo devolvió el tango a los pies de los bailarines y con ello hizo que el tango volviera a interesar a los jóvenes. El Rey del Compás se convirtió en el rey de los bailes, y haciendo bailar a la gente ganó mucho dinero, que es una linda forma de ganarlo.
Los tangófilos menosprecian a D'Arienzo. Lo consideran una suerte de demagogo del tango. Pero D'Arienzo —como ha señalado muy bien José Luis Macaggi— hizo posible ese renacimiento del tango que ha dado en llamarse La Década del Cuarenta, una década que es para el tango algo así, mutatis mutandis, lo que el siglo de oro para la literatura española.
Es claro que el tango no comienza en 1940. Tampoco los tanguistas de 1940 son más importantes que los de 1910 o 1920 (como Cervantes no fue más importante que Berceo o que el Rey Alfonso). A veces se niega, con criterio entre esteticista y estetizante, a Canaro, a Contursi, a Azucena Maizani, a Luis Roldán, a los pioneros, a los que pusieron, bien o mal, los cimientos sobre los que se ha edificado el complicado edificio del tango. Astor Piazzolla se ha quejado alguna vez de que siempre se toca la música de los muertos... ¡Por Dios! Es como quejarse porque los chicos de las escuelas leen a Miguel Cané y a José Hernández.
Una vez que tuvo éxito con el nuevo compás, que encandiló a los bailarines del Chantecler y que la radio El Mundo difundió en todo el país, D'Arienzo comenzó a teorizar sobre si mismo.
Ignoro si el merito de D'Arienzo consistió inicialmente en sugerir, en proyectar o meramente en dejar hacer. Tampoco vale la pena demorarse en denigrar las concesiones lamentables que el maestro hizo a la chabacanería, en composiciones tan ordinarias como “El tarta” o “El hipo”. Mejor olvidar todo eso. En todo caso, esa chabacanería algún paralelismo guardaba con el tono original del tango, con la impronta plebeya que los compadritos pusieron al tango en las academias, en los cafés de camareras, en los bailes del Politeama y del Skating Ring, vale la pena, en cambio, detenerse en las teorizaciones d'arienzanas.
En 1949, decía D'Arienzo: «A mi modo de ver, el tango es, ante todo, ritmo, nervio, fuerza y carácter. El tango antiguo, el de la guardia vieja, tenía todo eso, y debemos procurar que no lo pierda nunca. Por haberlo olvidado, el tango argentino entró en crisis hace algunos años. Modestia aparte, yo hice todo lo posible para hacerlo resurgir. En mi opinión, una buena parte de culpa de la decadencia del tango correspondió a los cantores. Hubo un momento en que una orquesta típica no era más que un simple pretexto para que se luciera un cantor. Los músicos, incluyendo al director, no eran mas que acompañantes de un divo más o menos popular. Para mí, eso no debe ser. El tango también es música, como ya se ha dicho. Yo agregaría que es esencialmente música. En consecuencia, no puede relegarse a la orquesta que lo interpreta a un lugar secundario para colocar en primer plano al cantor. Al contrario, es para las orquestas y no para los cantores. La voz humana no es, no debe ser otra cosa que un instrumento más dentro de la orquesta. Sacrificárselo todo al cantor, al divo, es un error. Yo reaccioné contra ese error que generó la crisis del tango y puse a la orquesta en primer plano y al cantor en su lugar. Además, traté de restituir al tango su acento varonil, que había ido perdiendo a través de los sucesivos avatares. Le imprimí así en mis interpretaciones el ritmo, el nervio, la fuerza y el carácter que le dieron carta de ciudadanía en el mundo musical y que había ido perdiendo por las razones apuntadas.
«Por suerte, esa crisis fue transitoria, y hoy ha resurgido el tango, nuestro tango, con la vitalidad de sus mejores tiempos. Mi mayor orgullo es haber contribuido a ese renacimiento de nuestra música popular».
Esto es lo que decía D'Arienzo, a través de aquel gran periodista, de aquel maestro del reportaje que fue Andrés Muñoz. Y bien: el mismo día que D'Arienzo decía esas cosas, o casi el mismo día, Aníbal Troilo, con Edmundo Rivero, grababa “El último organito”. Allí el cantor estaba en primer plano y, sin embargo, eso era tango puro, y en la más exigente antología sonora aquella bellísima versión no debería estar ausente.
Por lo demás, también D'Arienzo puso, a veces, al cantor en primer plano, y aunque lo hizo correr a la velocidad de la orquesta, buscó un éxito adicional y menospreciable en letras tan penosas como las nombradas o como “Chichipía” o “El Nene del Abasto”.
En 1975, un mes antes de su muerte, D'Arienzo volvió a teorizar: «La base de mi orquesta es el piano. Lo creo irremplazable. Cuando mi pianista, Polito. se enferma, yo lo suplanto con Jorge Dragone. Si llega a pasarle algo a éste no tengo solución. Luego el violín de cuarta cuerda aparece como un elemento vital. Debe sonar a la manera de una viola o de un cello. Yo integro mi conjunto con el piano, el contrabajo, cinco violines, cinco bandoneones y tres cantores. Menos elementos, jamás. He llegado a utilizar en algunas grabaciones hasta diez violines» (Reportaje del diario de Tres Arroyos, La Voz del Pueblo, 23 de diciembre de 1975).
Dada la importancia otorgada al piano por el maestro, no resulta superfluo mencionar la lista de sus pianistas: Alfonso Lacueva, René Cóspito, Vicente Gorrese, Nicolás Vaccaro, Juan Polito, Luis Visca, Carlos Di Sarli, Lidio Fasoli, César Zagnoli, Rodolfo Biagi, Juan Polito, Fulvio Salamanca, Juan Polito, Normando Lazara (Di Sarli sólo actuó durante un mes en 1934, en el Chantecler reemplazando a Visca).
Sin duda, los resultados logrados por la orquesta de D'Arienzo no justificaban tanto derroche instrumental, ni justificaban tener el primer violín a un artista como Cayetano Puglisi. Con igual numero de instrumentos la orquesta de Troilo obtuvo, en 1946, ese prodigio de sonoridad que es la versión de “Recuerdos de bohemia”. Pero esa es otra cuestión. Lo cierto es que, en 1975, en plena vanguardia, D'Arienzo seguía sosteniendo que «sí los músicos retornaran a la pureza del dos por cuatro, otra vez reverdecería el fervor por nuestra música y, gracias a los modernos medios de difusión, alcanzaríamos prevalencia mundial».
Volver al dos por cuatro primitivo significa, sin embargo, borrar a Canaro, borrar a Cobián, borrar a De Caro, borrar a todos los tanguistas del cuarenta. ¿Vale la pena?
D'Arienzo, al fin de su carrera, cultivó el estilo campechano: por supuesto, sin saberlo y sin proponérselo. La gente lo veía gesticular frente a los músicos y los cantores; lo veía con simpatía, había algo de nostalgia y algo de burla. Por supuesto, el compás de la orquesta se llevaba tras de si los pies de los bailarines. Y los pies de los bailarines siguen yéndose con el compás cuando suenan los discos de D'Arienzo, y su figura continua suscitando una gran simpatía. Se la merece por lo que hizo por el tango al promediar la década de 1930.

14 de Enero


1807
 
Nacimiento de Hilario Ascasubi
 
Nace el poeta gauchesco Hilario ASCASUBI (1807-1875), autor de Santos Vega y Paulino Lucero. Opositor a Rosas, aun en lo combativo de su obra su musa es fresca, colorida, traviesa y de acentuado y agradable saber criollo. En su vida señaladamente trajinada fue militar, periodista, empresario teatral y aun panadero. En 1872 editó sus obras en París. Falleció en Buenos Aires, el 17 de noviembre de 1875. Jorge Luis Borges ha elogiado cálidamente su labor.

lunes, 13 de enero de 2020


                               13 de Enero


1934 - Nace Pablo Raúl Trullenque en Santiago del Estero. Poeta, escritor, letrista y coplero. Él expresó a Santiago del Estero con versos que establecieron una hermandad entre los fantasmas del pasado y los hombres vivientes que hacen la continuidad esencial de un pueblo. El escribió las letras que otros musicalizaron. Obras: Argentino hasta la muerte (con Rimoldi Fraga) - Camino al amor (con Peteco Carabajal) - Carnaval tiene la culpa (con Leocadio del Carmen Torres) - Chacarera del patio (con Carlos
Carabajal) - Ciudad de La Banda (con Cuti Carabajal) - Cuando me abandone el alma (con Cuti Carabajal) - El color de la chacarera (con Horacio Banegas) - El coyuyo y la tortuga (con Peteco Carabajal) - Entre a mi pago sin golpear (con Carlos Carabajal) - Fiesta grande en Santiago (con Carlos Carabajal) - La pucha con el hombre (con Cuti Carabajal) - Madre chacarera (con Onofre Paz) - Mi ave sin dueño (con Mario Carabajal) - Mi nueva primavera (con Onofre Paz) - No hay hombre sin muerte (con Martin Abalos) - Para el que ande más lejos (con Peteco Carabajal) - Que hermoso sueño soñé (con Carlos Carabajal) - Quemando sueños (con Santiago Abalos) - Revuelo de ponchos rojos (con Rimoldi Fraga) - Romance para la patria de un niño (con Rimoldi Fraga) - Santiago chango moreno (con Cuti Carabajal) - Tradiciones Santiagueñas (con Carlos Carabajal) entre otras.


1992 – Fallece Américo Reinerio Torres, en la Ciudad de Buenos Aires. Cantor, compositor, autor, que había nacido en Tartagal, Provincia de Salta.
Integró el conjunto salteño “Los Gauchos de

Güemes”.
Obras: Atardecer bajo la lluvia (con Angel Santolaria) – Canto tu canción (con Edgardo Truffa y Hector Bisogno) – Cuentos de soledad (con Ana Maria Truffa) – Gris otoñal (con Edgardo Truffa) – Me dices que te aleja (con Julio Contreras) – Perlas en tus ojos (con Edgardo Truffa y Hector Bisogno) – Que dulce fue tu amor (con Amalia F. Madeo) – Si vas para Tucumán (con Roberto Amato) – Tu y mil estrellas (con Edgardo Truffa) – Un cielo todo de sol (con Brunelia Moreno) – Uva y uva (con Roberto Amato, entre otras.



1995 – Fallece Martha de Los Ríos, en la Ciudad de Buenos Aires. Su nombre real era Marta Inés Gutiérrez de Vargas. Cantante, autora y compositora de origen santiagueño.
Fue la madre del músico Waldo de los Ríos (Osvaldo Nicolás Ferraro), nacido de su primer matrimonio con Carmelo Ferraro.
Se inició en 1931 como cantante de tango, hizo un paso por el canto lírico, pero luego se dedicó a la música folklórica de Argentina.

Integro “Los Trovadores de América”, donde hacia dúo con Remberto Narváez.
A fines de la década de 1940, integro el conjunto “Los Changos Norteños”, dirigido por su segundo esposo Lucho Vargas, en el cual su hijo Waldo de 13 años, tocaba el piano.
Obras: Bajo los cielos de Tucumán – Camino a Belén – El niño Jesús (con Manuel Lopez) – El silipiqueño (con Lisandro Lopez) – Huachitorito – La pluma de cabure (con Waldo de Los Ríos) – Mi zamba blanca – Quiéreme un poquito (con José Herrero) – Tristeza india – Vamos pastorcillos – Zamba trunca, entre otras.
 




2007 - Un 13 de Enero Fallece Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo de nombre artístico Horacio Guarany.Fue un cantor, compositor y escritor argentino, ganador del Premio Konex de Platino en 1985 como el cantante masculino de folklore más importante de la historia en Argentina.Se inició con la Orquesta de Herminio Giménez, cantando música paraguaya y en idioma guaraní.3​ En 1957 debutó en Radio Belgrano de Buenos Aires, consiguiendo que su

interpretación de «El mensú» (de los hermanos Ramón Ayala y Vicente Cidade), se difundiera en las estaciones de radio.Fue pionero del Festival Nacional de Cosquín en 1961, y fue un clásico, año tras año con conocidas composiciones como «Guitarra de medianoche», «Milonga para mi perro», «La guerrillera», «No sé por qué piensas tú», «Regalito» o «Si se calla el cantor». 
Muchas de sus célebres composiciones musicales acompañaron las letras del gran poeta tucumano Juan Eduardo Piatelli, canciones como «Canción del perdón» o «No quisiera quererte», entre tantas otras. El viernes 13 de enero de 2017 muere a causa de un paro cardiorrespiratorio, a la edad de 91 años, en su casa de Luján. Sus restos fueron sepultados al día siguiente en el Jardín de Paz Oeste. 
Sus obras:Amor, miedo y soledad (Horacio Guarany - Julio Osvaldo Saenz),Caballo que no galopa (Horacio Guarany),Canoítas tristes (Horacio Guarany)
Guitarra de medianoche (Horacio Guarany),La villerita (Horacio Guarany),Milonga para mi perro (Horacio Guarany),No sé por qué piensas tú (Nicolás Guillén - Horacio Guarany),Pescador y guitarrero (Irma Abrain - Horacio Guarany),Si se calla el cantor (Horacio Guarany),Volver en vino (Horacio Guarany)
Yo soy el dueño de todo (Horacio Guarany),Zamba para mi río (Horacio Guarany)


13 de Enero


1907

Se funda el Club Atlético de Rafaela 
 
Hoy la Crema cumple años y saludamos desde aquí a toda la gente de Atlético de Rafaela, que tuvo sus albores como una Asociación Civil, allá por el año 1908, en el centro de la Provincia de Santa Fe, y se funda con el nombre Club Atlético Argentino de Rafaela, para luego unos 7 años más tarde pasar a llamarse como hoy en día, Club Atlético de Rafaela, conocido como la Crema o el Celeste, la perla del oeste santafesino.

Según reza un párrafo de su historia en una de las webs del club www.lacremaesdeprimera.com.ar dice:

"Un puñado de hombres muy jóvenes dio a conocer el propósito de la asamblea que presidía Atilio Brambilla y luego de presentar e ingeniar el modelo, por unanimidad aprobaron constituir una entidad deportiva para la práctica del fútbol. En ese momento nació Atlético, eran las cinco de la tarde; pero en realidad nacía una criatura sin identidad, ya que pasarían algunos días para bautizarlo con un nombre. El 13 de enero se formó la primera Comisión Directiva del nuevo club y el primer Presidente sería Eduardo Ripamonti."
 
 

2006
 
El robo del siglo
 
Perpetran un cinematográfico robo en la sucursal de Acasusso, San Isidro, del Banco Río. Fueron 5 los delincuentes, todos disfrazados, y mantuvieron durante todo el día a 23 personas de rehén, llevándose 8 millones de dólares de las 145 cajas de seguridad.
Durante el tiempo que mantuvieron a la gente en cautiverio fueron realizando medidas de distracción para que los cientos de policías que rodeaban el banco permanezcan alejados, para así finalmente escapar en dos gomones por los desagües subterráneos.
Al ingresar las fuerzas policiales, los ladrones ya se habían fugado y encontraron a los rehenes a salvo y una nota que rezaba: En barrio de ricachones, sin armas ni rencores. Es sólo plata, no amores.
Hubo cuatro condenados: Alberto de la Torre, Sebastián García Bolster, Fernando Araujo y José Julián Zalloechevarría, mientras que apareció también un quinto participante, de principal protagonismo, el uruguayo Mario Vitette Sellanes, que terminó siendo el cerebro de la banda y recibió 21 años y medio de condena a prisión, mientras que los otros recibieron entre 10 y 15 años.
El plan había resultado a la perfección si no era porque la esposa de uno de los delincuentes no los delata por despecho a la policía.