Día Mundial Sin Tabaco
El
Día Mundial sin tabaco se celebra en todo el mundo cada 31 de mayo, y
este año se centra en el deporte libre de todas las formas de tabaco,
según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El tabaco, "mortífero bajo cualquier disfraz"
En
el 2006, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en su mensaje
con motivo del Día Mundial Sin Tabaco hoy en el continente americano,
advierte que el tabaco "es mortífero bajo cualquier disfraz".

"Las
empresas tabacaleras han venido engañando a los fumadores durante
treinta años al promocionar productos ‘de bajo contenido de alquitrán’ y
‘suaves’, que son cualquier cosa menos suaves si se consideran sus
efectos perjudiciales sobre la salud", dijo la Dra. Mirta Roses,
Directora de la OPS. "Estos productos son suaves sólo de nombre, pues
producen las mismas cantidades de alquitrán y otras sustancias
cancerígenas para los fumadores que otros tipos de cigarrillos".
"Usted
puede mejorar enormemente su salud dejando de fumar, sin importar por
cuánto tiempo ha fumado. En cambio, si se cambia a fumar cigarrillos
suaves, su dinero seguirá yendo a parar a los bolsillos de las empresas
tabacaleras, sin mejoría alguna en su salud", afirmó Roses.
El
tema de este año "Tabaco: mortífero bajo cualquier disfraz", resalta el
hecho de que todos los productos de tabaco plantean riesgos importantes
para la salud de los consumidores y que los gobiernos deberían
reglamentar todos los productos de tabaco, no solo los cigarrillos
manufacturados.
La meta principal de la OPS es desenmascarar el
engaño de los denominados "cigarrillos suaves" y "de bajo contenido de
alquitrán", que las empresas tabacaleras introdujeron en los años
setenta. Documentos y estudios de la propia industria tabacalera
muestran que los fumadores creen que los cigarrillos suaves son menos
dañinos que otros cigarrillos y que muchos fumadores que de otro modo
habrían tratado de dejar el hábito han cambiado a los cigarrillos
suaves. Sin embargo, los cigarrillos suaves no difieren de los
cigarrillos regulares en cuanto a su contenido ni en la magnitud de los
riesgos que representan para la salud de los fumadores.
Las
concentraciones de nicotina, alquitrán y monóxido de carbono que
aparecen impresas en los paquetes se determinan mediante un sistema de
prueba defectuoso que utiliza una máquina que no modifica el patrón de
fumado según el cigarrillo. Las concentraciones inferiores de alquitrán y
nicotina se consiguen mediante el diseño del filtro y no mediante una
diferencia en el contenido. Sin embargo, los fumadores fuman los
cigarrillos suaves de modo diferente para extraer más nicotina de ellos,
lo cual anula el efecto del filtro.

"Los fumadores no fuman
como las máquinas. Cuando el filtro hace más difícil que el fumador
extraiga la nicotina que su organismo necesita, éste toma más bocanadas,
inhala más profundamente y consume más el cigarrillo", explicó Roses.
El
sistema de prueba es tan defectuoso que la Organización Mundial de la
Salud y la OPS recomiendan su eliminación. La OPS está instando a los
gobiernos a que reduzcan aún más el engaño de los cigarrillos "suaves"
prohibiendo la terminología engañosa y el uso de ciertos colores en los
envases y la publicidad. Esta medida es un requisito del Convenio Marco
de la OMS para el Control del Tabaco, un tratado internacional que entró
en vigor en febrero de 2005 y que han ratificado 128 países.