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viernes, 27 de septiembre de 2013

ALBERTO ALONSO


Pianista, director y compositor
(12 de abril de 1893 – 27 de septiembre de 1974)
Nombre completo: Alberto Domingo Alonso


ació en Montevideo (Uruguay). Fue uno de los mayores promotores del tango en su ciudad natal, en una época de lento crecimiento con respecto al que se daba en la orilla de enfrente, en Buenos Aires –donde el género estaba en plena expansión-, como el mismo Alonso lo reconoce en su ensayo, “Así nació La cumparsita”:
«Montevideo venía rezagado en la carrera tanguística que se había iniciado auspiciosamente en la vecina orilla y se desarrollaba con caracteres bien definidos. Y aunque desde principios del siglo ya actuaban algunos guitarristas milongueros, no había aquí músicos tangueros propiamente dichos».
En los primeros años, conforme a como se fue instalando el tango en la ciudad, tocó el piano en “La pensión de Ema”, en la calle Durazno 868, casi Andes, una de las muchas pensiones (lugares donde frecuentaban las prostitutas) que abrían sus puertas a los músicos locales y también a los argentinos.
Su carrera fue extensa y fecunda, desarrollando una trayectoria que lo colocó entre los auténticos precursores del tango en su país, contribuyendo, asimismo, a la permanencia y exaltación del género, con muchas páginas de gran suceso, como el tango instrumental “La cachimba” y el cantable “Como la mosca”, con letra de Roberto Aubriot Barboza, que grabó Carlos Gardel en diciembre de 1930.
En 1907, concluyó sus estudios de piano, debutando profesionalmente en el cine Esmeralda, de la calle Jackson y Lavalleja, ejecutando música de salón, en los años del cine mudo.
Se desempeñó en dos populares sociedades milongueras: “La Trufa” y “La Piedra”. Muy joven, viajó por primera vez a Buenos Aires, donde fue contratado para actuar en los célebres cafés de camareras del barrio de La Boca.
A su regreso al Uruguay, tomó el lugar de su colega Harold Phillps, en el cabaret Moulin Rouge de la calle Andes y poco más tarde, formó rubro con el bandoneonista Minotto Di Cicco quien estaba haciendo sus primeras armas en el escenario tanguero.
Durante todo el año 1916, actuaron en varios locales entre ellos, en el Bar Chichilo y en el Café Nuevo, de la avenida 18 de Julio y Ejido.
Era un cuarteto que estaba integrado por sus directores, uno en el piano y el otro en el bandoneón y los violinistas Luciano Aturaola y Federico Lafémina.
Fueron a Buenos Aires, en 1917, para registrar una serie de temas para los discos Victor, entre los que se contó su famosa versión de “La cumparsita”, que por mucho tiempo se tomó como la primera grabación de este tango, pero luego se descubrió que no fue así; ese honor le correspondió a Roberto Firpo, un año antes, y apenas un mes después de haberla estrenado en el Café La Giralda.
Disuelta la orquesta Alonso-Minotto, continuó su carrera como director independiente y además, como pianista solista instalándose en Buenos Aires, entre 1918 y 1923.
En 1928, dirigió una orquesta clásica y un año después, alternó su tarea de solista con una nueva formación junto a Juan Baüer “Firpito”. Siguió haciendo música hasta el año 1937 cuando suspende sus actividades artísticas.
Finalmente, tuvo un fugaz regreso en la década del cincuenta, integró con Alberto Casablanca, Dante Sciarra y Tito Demicheri el conjunto “Cuatro Pianos para el Tango”, que hizo presentaciones en la radio, la televisión, dio conciertos en teatros y hasta realizó algunos registros fonográficos.
El hecho de haber escrito la historia de “La cumparsita”, que fuera editada en 1966, lo convierte en uno de los pocos músicos escritores del Uruguay, junto a Pintín Castellanos y Jaurés Lamarque Pons.
Además de “La cachimba” -que Alonso registró en solo de piano- y “Como la mosca”, le pertenece el tango “Puro cuento”, con versos de Francisco Ruiz París, grabado por varios intérpretes, entre ellos: Charlo dos veces, con Francisco Canaro (1928) y con Francisco Lomuto (1929); el Trío Irusta Fugazot Demare, en Barcelona (alrededor de 1930) y Armando Laborde con Juan D’Arienzo (1964).
Entre otras páginas de su obra, podemos mencionar: “La alborada”, “Leña seca”, “Nobleza criolla”, “Pebetita”, “Quereme nena”, “Yuyos”, “Pobre negro”, en colaboración con Aturaola; “Despertar”, “Tres de oro” y “Pobre hijo”, de los cuales no conozco ninguna grabación. También, hizo la zarzuela criolla, “Flor de trapo”.
FUENTES:
Legido, Juan Carlos: “La orilla oriental del tango. Historia del tango uruguayo”, Ediciones de la Plaza. Colección Testimonios. Montevideo, 1994.
Ferrer, Horacio: “El libro del tango”, Antonio Tersol Editor. Barcelona, 1980.
Academia del Tango del Uruguay, “Pianistas Uruguayos ”, en http://www.academiadeltangodelarou.com/content/tango38.htm.

Gustavo Leguizamón

Gustavo "Cuchi" Leguizamón (n. 29 de septiembre de 1917,
Salta - m. 27 de septiembre de 2000) fue un compositor argentino de música folclórica.

Nació en la ciudad de Salta a las 11:05 de la mañana. Hijo de José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo. Estuvo casado Ema O. Palermo. Tuvo cuatro hijos varones: Juan Martín, (51 años), José María (50 años), Delfín (48 años) y Luis Gonzalo (46 años).
Cuando tenía 20 años le comunicó a su padre que iba a estudiar Derecho, quien en cambio prefería que fuera a París para perfeccionarse. El Cuchi, no hizo caso y marchó a La Plata, donde en 1945 obtuvo el título de abogado.
No olvidaría jamás aquella estudiantina que lo llevaba a Buenos Aires a recalar en El Olimpo, un tugurio del Bajo donde se jugaba ajedrez. Allí conoció a Witold Gombrowicz, al que descubrió con unos botines rotosos pero inmensos. "El único que puede tener patas de ese tamaño -maquinó- es Ariel Ramírez". Y acertó, porque Ramírez le había regalado los zapatos al polaco Gombrowicz.
Cantó con el coro universitario, jugó rugby y después fue profesor de historia y filosofía, Diputado Provincial y ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió abandonar. Según sus palabras: "Estoy harto de vivir en la discordia humana. Me produce una gran satisfacción ver una vieja en el mercado tarareando una música mía. Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito (muchachito) pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paré y le pregunté qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música".
En los años 1940, cuanto tenía algo más de 25 años, trenzó una amistad entrañable con el poeta Manuel J. Castilla, el hijo del jefe de la estación de Cerrillos, a quien en una de sus obras mayores le diría: "Padre, ya no hay nadie en la boletería". Al Cuchi, muchas veces con letra de Castilla, le debe la música argentina y universal, zambas, chacareras, carnavalitos, vidalas inolvidables en las que habitan el amor, la tragedia, la miseria, el sarcasmo, la ternura. Era un enamorado de la baguala ("Toda gran zamba encierra una baguala dormida: la baguala es un centro musical geopolítico de mi obra") pero también de Johann Sebastian Bach, Gustav Mahler, Maurice Ravel, Igor Stravinsky, Arnold Schönberg y sobre todo de Beethoven, al que definió con sabiduría como "definitivo". Pero no se quedó ahí, también admiró a otro genio argentino, Enrique "El Mono" Villegas, y a brasileños como Chico Buarque, Milton Nascimento, Vinicius ("Las corrientes de música popular americana más importantes están en Brasil") y el jazzista estadounidense Ellington. Capaz de organizar en Salta primero y en Tucumán más tarde conciertos de campanarios (literalmente, pues el sonido lo proveían los bronces de las iglesias), es cierto que Leguizamón saltó sobre el pentagrama y pulsó cuerdas, digitó teclados, sopló en maderas, cobres y cuernos, como se escribió alguna vez, a pura oreja. La prueba es que intentó también un concierto de locomotoras, fascinado por "ese instrumento musical maravilloso que tiene fácilmente dieciocho escapes de gas que son sonidos y un pito con el cual se pueden hacer maravillas, por no contar su misma marcha". Al principio -hasta hizo fundir una quena para agregarla a la máquina-, los ferroviarios lo miraban como a un bicho (animalejo) raro. Después se entusiasmaron. Los maquinistas lo saludaban con el saludo sonoro de la locomotora, que además le enseñaron a plasmar. En tiempos del presidente argentino Arturo Illia, Gustavo Leguizamón fue diputado provincial extrapartidario y en tiempos del gobernador peronista de Salta Roberto Romero, asesor cultural de la provincia. Fue entonces cuando embistió con mayor fiereza contra una burocracia sorda que impedía importar pianos y protagonizó en la Legislatura debates memorables para propender al descongelamiento cerebral. Capaz de respetar a Churchill tanto cuanto despreciaba a Thatcher, Malvinas fue para él una herida abierta pero no ciega, porque supo adjudicar responsabilidades cuando se preguntó por qué fuimos y no peleamos. Impensable en Buenos Aires, Leguizamón- que mascaba hojas de coca, y defendía la costumbre- fue parte del paisaje de Salta, a la que amó profundamente, desde los olores de sus yuyos (hierbas) secos hasta el aire que viene de la quebrada escondida por la cual Belgrano sorprendió a los españoles. Se casó con Ema Palermo, teniendo cuatro hijos de ella: Juan Martín(1961), José María(1963) Delfín Galo(1965) y Luis Gonzalo(1967). Es autor de las zambas más famosas y que representan a la cultura musical de Salta; la música popular; además de haber compuesto obras populares es un compositor que ha contribuido con su talento y su expresión al acervo cultural salteño. Sus obras son características por su armonía y ritmo por su riqueza melódica, su temática musical. Escribió entre otras: "Zamba del Pañuelo", "Zamba del Mar", "Zamba del Panza Verde" con Jaime Dávalos, "Chacarera del Expediente", "Carnavalito del Duende", "Zamba Argamonte" con Manuel J. Castilla, "Zamba para la Viuda" con Miguel Ángel Pérez, "Bajo el azote del Sol" con (Nella Castro). Su musicalidad y asonancia fue única y componía algunas de sus obras a la medida de la interpretación del Dúo Salteño con quien mejor acuñó las disonancias que emergían como duendes traviesos de las melodías. Su simpatía y espontaneidad (ocurrencias) brotaban a borbotones en la cotidianeidad Salteña. Ganó numerosos premios por su labor artística: Premio SADAIC, Premio Fondo Nacional de la Artes. Compuso una obra que Virtú Maragno la estrenara con la Orquesta Sinfónica de Santa Fe, es su "Preludio y Jadeo", compuso la música para la película "La Redada" - 1997 dirigida por Rolando Pardo) en la que además interpreta como actor a "Picaflor".
Falleció en Salta el 27 de Septiembre del 2000 a las 16:30 aproximadamente; dos días antes de que pudiera cumplir los 83 años de edad.

Seudónimo "Cuchi"

En quechua cuchi significa chancho. En Salta no se le otorga un significado peyorativo a la expresión. Cuando tenía apenas meses de vida a su madre le preocupaba su delgadez. En esa época le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos, pero al verlos muy delgados exclamó "¡Pero están flacos como este cuchi!", mirando a su hijo.

 

Día Nacional de la Conciencia Ambiental

El 27 de Septiembre es el Día Nacional de la Conciencia Ambiental en conmemoración de los fallecidos como consecuencia del escape del letal gas cianhídrico en la
localidad de Avellaneda, en 1993.
Desde el año 1995, cada 27 de septiembre, se conmemora en nuestro país el “Día Nacional de la Conciencia Ambiental”. La Ley N° 24.604 -sancionada el 12 de diciembre de 1995-, declaró ese día, en memoria de las personas fallecidas como consecuencia del escape de gas cianhídrico ocurrido en la ciudad de Avellaneda (Buenos Aires), el 27 de septiembre de 1993. La mencionada Ley expresa además que todos los años en dicha fecha, se recordarán en los establecimientos educativos, primarios y secundarios, los derechos y deberes relacionados con el ambiente mencionados en la Constitución Nacional, siendo el artículo 41° el más significativo de todos.

La “Conciencia ambiental” implica conocer qué es el ambiente, cuáles son los problemas ambientales contemporáneos y qué podemos hacer desde cada uno de nuestros lugares. Se trata de tener conciencia de la conveniencia de actuar con respeto y compromiso hacia el lugar en el que nos toca vivir, teniendo siempre presente que el daño que le hacemos al ambiente nos lo hacemos a nosotros mismos y a las generaciones futuras.

El diagnóstico de la situación mundial indica que la dimensión y extensividad de los problemas ambientales actuales es significativa. Vale entonces la consigna de “pensar globalmente y actuar localmente”. La globalidad de los problemas nos conduce lógicamente a pensar en “el todo” (la región, el país, el mundo) mas nuestra acción y nuestros proyectos serán concretos y efectivos si actuamos en “el lugar” donde transcurre nuestro día a día.

En ese sentido, no hay estrategias mejores que la educación ambiental y la participación activa de la población. Los caminos citados implican forjar una “Cultura del Ambiente”, esto es, una cultura comunitaria que, concientizada de los problemas, principalmente los asociados a grados relativamente bajos de condiciones de vida de la población y conductas nocivas del estilo de desarrollo de nuestros países, conduzca a un actuar cotidiano que favorezca una relación amigable con el ambiente.

Por otra parte se entiende que la “cultura ambiental” debería basarse en la concientización de que el ambiente tendría que sustentarse en tres principios básicos: justicia, libertad y solidaridad. Esto implica crear condiciones para acceder a ambientes justos para todos, libertad para elegir y/o construir un ambiente digno (se trata de saber ¿cómo se desea vivir?), solidaridad, ya que sin ella y una clara aceptación de la pluralidad de identidades personales, no hay justica ni libertad

Día Mundial del Turismo

El 27 de septiembre fue designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el Día Mundial del Turismo.

Desde 1980, la Organización Mundial del Turismo (OMT) celebra el Día Mundial del Turismo el 27 de septiembre. Esta fecha fue elegida como aquel día en 1970, en que se adoptaron los Estatutos de la Organización Mundial del Turismo. La aprobación de estos estatutos se considera un hito en el turismo mundial. La principal finalidad del Día Mundial del Turismo es fomentar el conocimiento entre la comunidad internacional de la importancia del turismo y sus valores sociales, culturales, políticos y económicos.
La fecha del Día Mundial del Turismo resulta especialmente adecuada porque corresponde al final de la alta temporada turística del hemisferio norte y al comienzo de esa temporada en el hemisferios sur, cuando el turismo es tema de actualidad para cientos de miles de personas de todo el mundo pertenecientes a todos los sectores de la sociedad, para los turistas y, en particular, para el sector operacional.
En su duodécima sesión, en Estambul, Turquía, en octubre de 1997, la Asamblea General de la OMT decidió nombrar a un país de acogida cada año para actuar como socio de la Organización en la celebración del Día Mundial del Turismo.
Desde 1998, el Día Mundial del Turismo tiene como sede a un país diferente cada año. En la XII Cumbre de Estambul (Turquía), se decidió que anualmente un país fuera anfitrión para conmemorar el Día Mundial del Turismo, significa que solo los países que sean miembros de la OMT pueden ser elegidos para dicha conmemoración
En la XV Cumbre en Beijing, China; se decidió la rotación geográfica del Día Mundial del Turismo desde el 2006. La rotación empezó en dicho año así para el 2006 fue Europa, 2007 Asia Meridional, 2008 América, 2009 África, 2010 Asia, 2011 África, 2012 Europa, 2013 Asia Meridional, 2014 América, 2015 África.
El Secretario General de la Organización Mundial del Turismo (OMT) difunde cada año un mensaje para señalar esta celebración.

 

jueves, 26 de septiembre de 2013

FRANCISCO ROTUNDO


Pianista, compositor y director
(4 de noviembre de 1919 - 26 de septiembre de 1997)
Nombre completo: Francisco Luis Rotundo
 

ue una orquesta prolija, acompasada y por sobre todo al servicio del cantor, quien podía desarrollar cualquiera fuere su estilo, todo su potencial vocal, su personalidad, su fraseo, en una simbiosis que daba por resultado, una perfecta armonía entre la música y el canto.
Así desfilaron por su formación cantantes de la talla de Carlos Roldán, Mario Corrales, Floreal Ruiz, Enrique Campos, Julio Sosa, Jorge Durán, Alfredo del Río, todas voces que lograron llegar al alma del público tanguero.
Nació en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. Hijo de un importante empresario de la industria del papel, luego de la muerte de su padre asumió la conducción de la empresa. Desde niño dada su inquietud por la música, comienza a estudiar piano y obtiene él titulo de profesor, ejerciendo como tal en distintos conservatorios.
A los 17 años arma su primera formación y en 1944 gana un concurso de orquestas típicas que se realiza en el tradicional salón "Palermo Palace". Debuta en los carnavales de 1945 en el club San José de Flores del barrio homónimo, colaborando en la presentación y glosas, el poeta Carlos Waiss.
Durante 1947 triunfa en un palco tanguero de la calle Corrientes, nada menos que el Café Nacional, a partir de ese momento su orquesta con arreglos de su primer bandoneonista Ernesto "Tití" Rossi y en cuya línea de bandoneones participaba también Luis Stazo, comienza a desarrollar una importante participación en los bailes. Sus cantores eran Horacio Quintana y Aldo Calderón.
Pero no era lo que pretendía Rotundo que observaba que en las más importantes orquestas el éxito pasaba, fundamentalmente, a través de sus vocalistas. Llegó a la conclusión con su amigo músico y arreglador "Tití" Rossi, que debía contratar a vocalistas de gran cartel. Por tal motivo , a fines de 1948, convocó a Carlos Roldán que estaba en Montevideo y después, en marzo de 1949, a Mario Corrales, que había dejado la orquesta de Osmar Maderna. Este último permanece un año, para luego pasar ala orquesta de Carlos Di Sarli, quien le cambia el nombre por el de Mario Pomar.
Luego de los carnavales de 1949, Rotundo seguía con la idea de incorporar a una figura consagrada. Le sugiere a Rossi tentar a Floreal Ruiz en pleno éxito con Troilo. Parecía imposible concretarlo pero luego de varias reuniones lo convenció a Floreal, con una propuesta de $ 100.000, parte de ello sirvió para indemnizar a Troilo y a la RCA-Victor. Además de ese dinero, firmaron un arreglo de $ 3000 por mes durante 40 meses.
En julio de 1948, Floreal Ruiz abandona a Troilo y debuta en octubre con Rotundo. La orquesta a partir de ese momento pasó de hacer tres shows por mes a más de veinte, en los mejores cabarets. También llegó la radio y la época de los éxitos discográficos. La excelente campaña de Floreal con Rotundo se desarrolló desde 1949 hasta 1957, quedando grabados 25 temas, algunos de gran suceso como "Un infierno", "Melenita de oro", "Infamia", "Esclavas blancas".
En 1952, Rotundo produce un nuevo impacto comercial con la contratación de Enrique Campos, quien logra desarrollar con Rotundo una de las etapas más brillantes de su carrera, dejando grabadas obras de antología como los tangos "Libertad", "Llorando la carta", "Ebrio", y quizás la más perfecta interpretación a dúo, con Floreal Ruiz del vals de Charlo y José González Castillo, "El viejo vals", récord de ventas.
En 1953 al desvincularse Julio Sosa de la orquesta Francini-Pontier, es tentado por Rotundo a integrarse a su equipo. Le ofrece la suma de $ 5000 por mes. Este acepta inmediatamente. Durante los dos años que Sosa permanece con la orquesta, logra lo que sería luego, el estilo que lo impondría como solista y que lo llevaría a ser una de las grandes voces del tango. Sus temas: "Justo el 31", "Mala suerte", "Bien bohemio", "Levanta la frente", "Dios te salve m'hijo", "Secreto", batieron todos los pronósticos comerciales.
Al final del año 1955 también tuvo su paso por la orquesta otro gran vocalista, Jorge Durán, quien deja grabados dos temas, el vals "Poema para mi madre" y el tango "Sus ojos se cerraron", registrados en el mes de diciembre de ese año.
La última gran contratación de Rotundo fue la del cantor Alfredo del Río -aquel cantor de Alfredo Gobbi- testimonio de lo cual son sus dos registros: "Todavía estas a tiempo" y "Destino en flor".
El último cantor de esta etapa tan brillante de Rotundo fue Roberto Argentino, quien graba un solo tema el tango, "Qué tarde has venido".
Todas estas grabaciones fueron hechas en el sello Pampa, que era subsidiario de la empresa Odeón.
A raíz de la más cruel persecusión política y por sus ideas peronistas, fue prohibido como tantos hombres del mundo de la cultura nacional y popular. Su esposa, la destacada cancionista Juanita Larrauri, también fue perseguida y terminó encarcelada por haber sido amiga personal de Eva Perón y senadora de la Nación. En su encierro compartió horas con un señor en la vida y en el arte don Hugo del Carril. A causa de estos episodios, Rotundo volvió a su empresa papelera.
Muy pocas orquestas en tan poco tiempo, apenas ocho años, lograron la popularidad de Francisco Rotundo.
Como compositor junto a Reinaldo Yiso, logró un significativo éxito con el tango "Un infierno" en las versiones de Floreal Ruiz y Alberto Morán, además compuso el tango instrumental "Para florearse", "Siempre tu voz", "Rezongo malevo", "Un cariño", "Sin remordimiento" y junto a Ernesto Rossi un tango dedicado al club de fútbol Estudiantes de La Plata.
A fines del 60 abandona la conducción de su imprenta y vuelve por unos años a su viejo amor; la música. Convoca a su amigo y hermano "Tití" Rossi e inaugura primero en el barrio de Liniers y luego en Villa Luro, su local "La Casa de Rotundo", donde armó una nueva orquesta. Por ese escenario pasaron figuras estelares de nuestra música ciudadana: Jorge Casal, Carlos Roldán, Alfredo del Río, Mario Bustos y Alfredo Dalton, también el maestro Horacio Salgán.
Rotundo además de ser un grande del tango, fue un amigo, con códigos y hombría de bien, injustamente olvidado y que hoy rescato en esta colaboración para Todo Tango.


 
26 DE SEPTIEMBRE

1943 - Nace en el barrio Las Cejas (Santiago del Estero), Juan Serafín Saavedra, bailarín, zapateador, malambista, coreógrafo. Integró Los Indianos (con sus sobrinos Koki y Pajarín Saavedra), Los Santiagueños (con Peteco Carabajal y Jacinto Piedra) y Los Nativos. Paseó su arte por el mundo. Hermano de Carlos Saavedra
Día del Empleado de Comercio

Declárase el día 26 de septiembre como el día del empleado de comercio.
Sancionada: Noviembre 11 de 2009
Promulgada de Hecho: Diciembre 10 de 2009

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:
ARTICULO 1º — Establécese como descanso para los empleados de comercio, el día 26 de septiembre de cada año, en que se conmemora el "Día del Empleado de Comercio".
ARTICULO 2º — En dicho día los empleados de comercio no prestarán labores, asimilándose el mismo a los feriados nacionales a todos los efectos legales.
ARTICULO 3º — Comuníquese al Poder Ejecutivo nacional.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS ONCE DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE DEL AÑO DOS MIL NUEVE.
— REGISTRADA BAJO EL Nº 26.541 —
JOSE J. B. PAMPURO. — EDUARDO A. FELLNER. — Enrique Hidalgo. — Juan H. Estrada.