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viernes, 31 de enero de 2014




 PROGRAMACION VIERNES 31 COSQUIN 2014

  • HIMNO A COSQUIN: BALLET CAMIN
  • LUNA PAYESERA
  • AMAN DAYE
  • TERESA PARODI
  • VICTOR HEREDIA
  • LEON GIECO
  • BALLET NACIONAL
  • DELEGACION PROVINCIA DE SANTA FE
  • MIGUEL ANGEL BUSTOS
  • JOEL TORTUL
  • LOS AMMAN
  • PAOLA BERNAL
  • LAS ROSITAS TRIO
  • AY MAMA
  • TRIO MJC
  • TIEMPO NUEVO
  • PANCHO CABRAL
  • RAFAEL AMOR
  • PUEBLO NUEVO ECUADOR
  • NAHUEL
  • TUBO MOYA
  • CEIBO
  • ADRIANA TULA
  • FRANCO LUCIANI
  • SUNA ROCHA
  • JESUS MANSILLA
  • CARLOS LUIS BORGES
  • PRECOSQUÍN: SOLISTA VOCAL FEMENINO DE FOLKLORE ANABEL MOLINA - SEDES LAS HERAS, MENDOZA
  • CANCION INEDITA “DON JOSÉ GERVASIO” - SEDE PLAZA HUINCUL, NEUQUÉN
FLORINDO SASSONE

Violinista, director y compositor
(12 de enero de 1912 - 31 de enero de 1982)
Nombre completo: Pedro Florindo Sassone


Fue Florindo para su vida artística, ya que, para los que fuimos sus amigos, se llamó Pedro, que era su primer nombre
de pila.
Siendo su orquesta, a partir de mil novecientos treinta y tantos, una agrupación excelentemente ajustada y de rico repertorio, no fue lo que se dice un "boom". Claro; era el tiempo en que se disputaban la supremacía Francisco Canaro, Francisco Lomuto, Roberto Firpo, Julio De Caro, Edgardo Donato, Roberto Zerrillo y Juan D'Arienzo que surgía con su ritmo nervioso.
Sassone estaba en el nivel de las orquestas de barrio como Rafael Santacápita, Mario Azzerboni, Miguel Padula, Alberto Las Heras, José Otero, Oscar Lavalle y tantas más que quedaron en el camino. Pero él persistió sin aflojar hasta que, por mérito propio, se encontró frente a su orquesta en uno de los estudios que Radio Belgrano tenía en la avenida Belgrano y Entre Ríos
Poco a poco fue moldeando un estilo propio, mezcla rara de Osvaldo Fresedo y Carlos Di Sarli, aunque llegó a no tener nada de ninguno de los dos y todo de Florindo Sassone. Es notable como en un artista pueden influir otros artistas y llegar a tener una absoluta personalidad.
Hay que escuchar atentamente una grabación instrumental para advertir dónde están escondidos Fresedo y Di Sarli. Como estar, están, pero al estilo Sassone. Dueño, además, de un buen gusto fuera de lo común.
Cultiva una forma auténtica de tango, con firme preponderancia de la pureza y lozanía de la línea melódica, enmarcada en los atractivos de un lúcido juego de recursos sonoros, siempre agradables y de muy cuidadosa factura. Se advierten con frecuencia algunos agregados de matices decorativos, modernamente intercalados, un tanto ajenos a la ortodoxa estructura tradicional de las orquestas típicas.
Era poco afecto al lucimiento de los ejecutantes solistas, poniendo el acento en la nutrida gama de efectos y matices a cargo de los distintos sectores instrumentales del conjunto.
Nació en el barrio de Liniers, extremo oeste de la ciudad de Buenos Aires, donde hizo sus primeros estudios musicales y se recibe de profesor de violín.
En 1930 debutó profesionalmente en un conjunto que dirigía Antonio Polito que actuaba en Radio Belgrano. Al año siguiente pega el gran salto y pasa a ser violinista en la orquesta de Roberto Firpo. Pero es con Osvaldo Fresedo que Sassone abreva su manera de sentir el tango, que lo marcará para siempre.
En 1935, ya desvinculado del "Pibe de la Paternal", Florindo forma su primer orquesta, debuta el 1 de enero de 1936 en Radio Belgrano y actúa en el café Nacional y el cabaret Marabú, con la voz de Alberto Amor. Tiempo más tarde pasa a Radio El Mundo donde hace un programa, todos los mediodías, con una gran orquesta que tenía percusión, arpa y otros exóticos instrumentos.
En 1940 abandona la radio y la música para dedicarse a negocios particulares hasta el año 1946 que regresa y arma una modesta formación, con músicos noveles, para actuar en cafés y escenarios barriales.
En 1947 reformula su orquesta, retorna a la radio con mucho éxito y comienza a competir con los grandes directores. Vuelve a los más importantes escenarios porteños y a los bailes.
Pero en realidad, más allá de sus reconocidas virtudes, la presencia vocal de Jorge Casal fue fundamental para ese fenómeno. Este jovencito cantor irrumpió en el mundo artístico de la mano de Sassone, con una gran repercusión, asombrando a propios y extraños por el brillo de su voz y su potencia bien administrada. Como si fuera poco, con una pinta impresionante.
Lo mismo que otros maestros, tuvo que agregar otro cantor a su orquesta, y otra vez no se equivocó, contrató a Roberto Chanel.
Pasaron los años, la televisión ya estaba consolidada y Florindo fue uno de los primeros directores que se presentó ante las cámaras. En 1960 llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.
En 1962, la orquesta contaba con un equipo de músicos excepcional: Osvaldo Requena en el piano; en la línea de bandoneones estaban Pastor Cores, Carlos Pazos, Jesús Méndez y Daniel Lomuto; en los violines, Roberto Guisado, Claudio González, Carlos Arnaiz, Domingo Mancuso, Juan Scafino y José Amatriali; con Enrique Marcheto en el contrabajo.
En 1966 viajó al Japón donde se presentó en las más importantes ciudades por espacio de varios meses. Para esa ocasión llevó como cantor a Mario Bustos. Seis años más tarde vuelve a ese país, esta vez con otra voz: Luciano Bianco.
Colombia y Venezuela lo reciben en 1975 y en Caracas, actuó junto a una delegación artística argentina. En esa oportunidad eran sus cantores: Oscar Macri y Rodolfo Lemos. Después una gira a Porto Alegre, en Brasil y a Asunción, capital del Paraguay.
Fueron voces de su orquesta, además de los ya nombrados -Amor, Casal, Chanel, Bustos, Luciano Bianco, Macri y Lemos- los cantores Carlos Malbrán, Raúl Lavalle, Rodolfo Galé, Andrés Peyró, Fontán Luna, Ángel Díaz, Osvaldo Di Santi, Zulema Robles y Gloria Díaz.
Florindo Sassone no tiene una importante obra como compositor, pero podemos destacar entre sus temas más exitosos: la milonga "Baldosa floja" con la colaboración de Julio Bocazzi y el tango "El último escalón", con Javier Mazzea, ambos con la pluma de Dante Gilardoni. También le pertenecen: los tangos instrumentales: "El relámpago", "Cancha" y junto a Mazzea, "Rivera Sud", "Bolívar y Chile", "Tango caprichoso", "Esquina gardeliana", entre otros.
Efemerides Folcloricas:

31 DE ENERO


1908 - Nace Atahualpa Yupanqui (Héctor Roberto Chavero) en Pergamino (Pcia. de B. Aires). Poeta, recopilador, guitarrista, músico, cantor y escritor. Algunas de sus obras las zambas "Piedra y camino", "Luna tucumana", "Zamba del grillo". 


1908- Nace "El Payo Solá" Gustavo Adolfo Solá, en Cafayaté (Salta). Músico, compositor, interprete de la música folklórica.

1978- Jorge Cafrune parte a caballo rumbo a Yapayú (Corrientes) desde la catedral de Bs. As., para dejar tierra de Boulogne Sur Mer en homenaje al Gral. San Martín. Alas 21:30hs. sufré el accidente (del cual quedan muchas dudas) que le costo la vida. Lo acompañaba su querido amigo Gutiérrez. Muere pasada la medianoche.


2008 – Muere El Chango Nieto.



jueves, 30 de enero de 2014

 
PROGRAMACION COSQUIN 2014

JUEVES 30 de ENERO
 
El Chaqueño Palavecino, Dalmiro Cuéllar, Negro Palma , Los Guaraníes, Mariana Cayón, 50º aniversario de la Misa Criolla: Opus Cuatro y coros; Ivotí, Ballet Nacional, Delegación de Salta, Motta Luna, Eliz Policicchio, Juanjo Domínguez, Marcela Ceballos, Rolando Goldman, Héctor Smuth, Los Caldenes, Juan Manuel Figueroa, Pancho Figueroa y Polo Román: "Se va la segunda"; Pelu Mercó, Radioteatro Cordobés, Pocho González, Germán Montes, Los Trajinantes, La Jangada, Los Sacheros Santiagueños, Precosquín: conjunto de malambo, pareja de baile estilizada.

miércoles, 29 de enero de 2014

ROBERTO GOYENECHE

Apodo: El Polaco
Cantor
(29 de enero de 1926 – 27 de agosto de 1994)


Si tuviéramos que elegir un personaje síntesis de los últimos
treinta años del tango, sin ninguna duda surgiría el nombre del Polaco Goyeneche. No sólo por tratarse de un cantor extraordinario, sino y fundamentalmente, por ser el arquetipo de la última camada de nuestra estirpe y bohemia porteña.
La expresividad de su fraseo, el particular modo de colocar la voz, la fuerte personalidad del que conoce la esencia misma del tango, lo distinguen de todos los otros cantores de nuestro tiempo.
El manejo de los acentos y los silencios, el arrastre de alguna palabra de la letra, o el susurro intimista de un verso, lo convierten en un vocalista irrepetible, imposible de ser confundido con otro.
Su dicción era perfecta, aún en los últimos años de su vida cuando la decadencia de su voz, lejos de mellar su popularidad lo elevó a la categoría de mito viviente.
Algunos lo describen como un "diceur", algo así como un "chansonnier" de los años treinta, pero no comparto esta opinión —generalmente expresada para empalidecer su importancia— fue un excepcional cantor, que como muchos otros grandes tuvo diferentes etapas para diferentes gustos, pero todas memorables.
El Polaco inicia su carrera como cantor de la orquesta de Raúl Kaplún en 1944, a los dieciocho años. En 1952 y en esa misma condición, continúa con Horacio Salgán, junto al cantor Angel Díaz "El Paya", quien fuera responsable de su apodo.
Pocos años más tarde, en 1956, se convierte en el cantor de la orquesta de Aníbal Troilo, todo un reconocimiento a su incipiente carrera.
Este modo de nacer artísticamente es uno de los motivos por el cual Goyeneche entiende el tango como un músico, como un instrumento vocal tal cual lo hicieran los cantores del cuarenta, afiatando su garganta y su fraseo en total armonía con la orquesta.
Con el tiempo logra tal perfección, que se permitiría el lujo de iniciar una frase a destiempo —cadenciosamente— para luego alcanzar las últimas notas al final del compás.
Fue un cultor respetuoso del ritmo, en una época donde la mayoría de los solistas lo fusionan a las baladas, a los boleros o a sofisticadas canciones con aire de tango.
El repertorio de Goyeneche fue muy extenso y variado, los tangos bien antiguos y los más modernos desfilan desprejuiciados en su trayectoria discográfica. Grabó "El motivo", de Juan Carlos Cobián y Pascual Contursi, y fue el primero en registrar "Balada para un loco" de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.
Si se me permite la expresión, el Polaco se apropió de muchos tangos clásicos.
¿Y por qué digo esto? Por la sencilla razón de haber recreado innumerables tangos cuyas versiones originales tenían nombre y apellido —estaban identificadas con otros cantantes— y que a partir de su interpretación pasaron a ser emblemáticos de su repertorio.
Tales son los casos de "La última curda" (Edmundo Rivero), "Naranjo en flor" (Floreal Ruiz), "Qué solo estoy" (Raúl Berón), "Gricel" y "Garúa" (Francisco Fiorentino), entre otros.
También fue un gran intérprete del repertorio de Carlos Gardel. Sus versiones de "Lejana tierra mía", "Siga el corso", "Volvió una noche", "Intimas" y "Pompas" son espectaculares.
Cantó mejor que nadie los tangos "Afiches", "Maquillaje" y "Chau no va más" de Homero Expósito y relanzó a una dimensión increíble "Naranjo en flor".
Resulta impresionante su versión de "Malena" y conmovedor el registro del tango "Discepolín", hitos en la poesía de Homero Manzi.
En cuanto a Enrique Santos Discépolo hizo verdaderas recreaciones de "Soy un arlequín" y "Cafetín de Buenos Aires".
La propuesta de "María" de Cátulo Castillo sugiere una infinita dulzura, pero no podemos dejar pasar por alto que es dueño absoluto de "La última curda" donde su voz patentiza el profundo dramatismo de estos versos que expresan la etapa existencialista de Cátulo.
En cuanto a "Pompas" e "Intimas", después de Gardel, las suyas son las mejores versiones.
Y qué decir de "Garúa", "Gricel", "Tú", "Cuando tallan los recuerdos", "Ya vuelvo" y tantos otros temas inolvidables.
Fue admirador y amigo entrañable de Aníbal Troilo, como cantor de su orquesta graba 26 temas y unos años después, ya solista, se vuelven a asociar en dos larga duración, titulados "El Polaco y yo" y "¿Te acordás Polaco?".
Su carrera ascendente continúa con la dirección de los más grandes maestros de su época, Armando Pontier, Raúl Garello, Atilio Stampone, Baffa-Berlingieri y muchos otros.
Se consagra como solista después de brillar como cantor de orquesta y, curiosamente, el fervoroso reconocimiento y la devoción del público llegaría a la madurez de su voz para no abandonarlo hasta su muerte.
Yo tuve la suerte de verlo actuar muchas veces, en distintos lugares de Buenos Aires. Pero hoy vienen a mi recuerdo, las mágicas trasnochadas de estudiante universitario, allá por el año setenta. Por primera vez escuché al Polaco cantando tangos a capella en el Bar Amazonas —ubicado en la esquina de Marcelo T. de Alvear y Talcahuano— en una de las tantas escapaditas que él hacía en los intervalos de sus actuaciones en Caño 14 —mítico escenario de la noche porteña— que quedaba a la vuelta.
Bastante tiempo después me di el gusto de conocerlo, de charlar con él e incluso, de compartir un video donde aparecemos conversando en la mesa de un café y él me tarareaba "Mariposita".
Fue grande entre los grandes, y de la mano de Gardel y de sus hermanos Corsini, Charlo, Fiorentino y Vargas, su voz, su garganta con arena, nos seguirá deleitando con el sabor del tango y el perfume cotidiano de las noches de Buenos Aires.
HECTOR VARELA:

Bandoneonista, director, arreglador y compositor
(29 de enero de 1914 - 30 de enero de 1987)
Nombre completo: Salustiano Paco Varela


Cuando tenía cinco años vivía en una casa de dos plantas en
un barrio de casitas con parras y glicinas, donde el malvón reinaba en cientos de macetas. Los chicos del cincuenta nos íbamos a la cama temprano, después de comer. Yo tenía una radio en la mesita de luz y me dormía escuchando Radio El Mundo que transmitía "El Glostora Tango Club", con la participación de la orquesta de Alfredo De Angelis y Radio Belgrano donde actuaba la orquesta de Héctor Varela. La elección de la emisora corría por cuenta de la empleada de casa, que nos acostaba y se quedaba un ratito, escuchando con mi hermano Carlos y yo. Ella estaba hechizada con los cantores de Varela. Así aprendí las letras de los tangos que estaban de moda: "Fumando espero", "Fueron tres años", "Historia de un amor", "No me hablen de ella", etcétera.
Este recuerdo llegó inevitable, cuando me propuse escribir esta semblanza del bandoneonista y director Héctor Varela, porque fue mi primer encuentro con el tango, el comienzo de mi gran amor por esta música maravillosa.
Nos dice Luis Adolfo Sierra en su libro Historia de la orquesta típica: «Héctor Varela, primer bandoneón y arreglador de la orquesta de Juan D'Arienzo, por espacio de diez años, se identificó con las corrientes de neta extracción tradicional, luciendo su orquesta, como mayor atractivo, la exactitud de una difícil realización técnica, en medio de la presurosa marcación rítmica que le es propia». Y agrega Jorge Palacio "Faruk": «Y es, ni más ni menos, lo que buscó Varela durante toda su trayectoria tanguera: lograr que con su orquesta se pudiera bailar».
Nació en Avellaneda, donde vivió toda su niñez y su juventud. Se recibió de contador pero nunca ejerció. Sus primeros estudios de bandoneón los realizó con maestros de su barrio, luego continuó en el conservatorio del maestro Eladio Blanco con quien tiempo después compartiría la fila de bandoneones de Juan D'Arienzo.
En 1929 integra la orquesta de Salvador Grupillo, con sólo 16 años. Después pasa a la orquesta que Alberto Gambino constituyó para actuar dentro del recordado programa radial "Chispazos de tradición". Luego integró el conjunto de acompañamiento de la cancionista Tita Merello en sus actuaciones personales y radiales.
Luego integró la orquesta de Juan D'Arienzo en las grabaciones para el sello Electra.
En 1935, es convocado por Enrique Santos Discépolo para ingresar a su formación que actuaba en Radio Municipal. Después, pasa a formar parte del conjunto que acompañaba a Libertad Lamarque en Radio Belgrano.
En 1939, arma su primer orquesta, se presenta en la radio, pero no llega a grabar. Tenía un estilo similar al de D'Arienzo, el preferido por los jóvenes bailarines, pero al poco tiempo es convocado por "El Rey del Compás" y la disuelve.
Es 1940 ya era un banoneonista consagrado, que compartía la formación con grandes músicos del tango: el violinista Cayetano Puglisi, el colega Carlos Lazzari y el pianista Fulvio Salamanca. Fue el primer bandoneón y arreglador de D'Arienzo durante los diez años que permaneció en su orquesta.
Continúa diciendo "Faruk": «Fueron años plenos de éxitos por Radio El Mundo, en bailes de clubes, en inolvidables grabaciones, en el cabaret "Chantecler", con el Príncipe Cubano, en las temporadas veraniegas uruguayas, cuando el público oriental colmaba las instalaciones del Hotel Casino Carrasco (en Montevideo), para gozar con las interpretaciones del gran maestro.»
Durante ese lapso, Varela compuso varios temas: "Mirame en la cara", "Lilian", "Si supiera que la extraño", "Salí de perdedor", "Chichipía", "Don Alfonso", "Te espero en Rodríguez Peña", "Tres horas" y "Bien pulenta", entre otros. D'Arienzo le grabó, en total, veinte obras suyas.
Abandona la orquesta en 1950, en el momento de mayor éxito, para formar de nuevo su propia agrupación. Palacio nos comenta que: «El público y la crítica esperaban entonces, el nacimiento de una nueva agrupación con el viejo estilo D'Arienzo; pero Varela sorprendió a casi todos, al presentar un ajustado conjunto de ritmo y sonido absolutamente personal.»
Varela arrancó con un éxito furibundo. En la radio estaba en los horarios centrales y fue contratado en el cabaret "Chantecler". Su primera orquesta estaba integrada, entre otros, por el uruguayo César Zagnoli (piano), Antonio Marchese y Alberto San Miguel (bandoneones), Hugo Baralis y Mario Abramovich (violinistas). Las voces estaban a cargo de Armando Laborde y Rodolfo Lesica y el presentador era Jorge "Cacho" Fontana.
Sus primeras grabaciones fueron para el sello Pampa, en el año 1950, los tangos: "Tal para cual", con Armando Laborde, "El flete", "Un bailongo", con Laborde y Lesica, "El rápido", "Farolito viejo", con Laborde, y "La trilla.
Cuando Armando Laborde se desvincula de la orquesta, deja su lugar a Argentino Ledesma y se inicia la época de mayor venta de sus placas, con su dúo de cantores.
«Por esa época Héctor Varela y su orquesta fueron contratados para realizar actuaciones en Río de Janeiro y otras ciudades de Brasil. De allí trajo algunas composiciones que él volcó en ritmo de tango: "Mi corazón es un violín", "Historia de un amor", "Risque". Además estrenó un tango que bautizó con el nombre "Noches de Brasil", en homenaje a ese viaje.» (Jorge Palacio "Faruk")
También trabajó en el mítico Marabú, en los bailes de casi todos los clubes, y en el famoso programa radial "Glostora Tango Club". Fue éste, sin duda, su momento de triunfo y popularidad.
La declinación del tango, en la década del '60, lo encuentra actuando en la televisión en el programa "Grandes valores del tango" que conducía Juan Carlos Thorry primero y Silvio Soldán después.
Héctor Varela fue un músico discutido por los vanguardistas pero amado por los amantes del baile y el tango popular. Considero que su mejor etapa artística fue la de los primeros años del '50, luego, al igual que su maestro D'Arienzo, la orquesta entró en una variante comercial, producto del impresionante éxito de venta de sus discos.

Efemerides Folcloricas:

29 DE ENERO

1921- Nace en San Lorenzo (Salta), Jaime Dávalos, poeta, escritor, cantor, compositor. Autor de "La sanlorenseña", "Canción del jangadero", "Vidala del nombrador", etc. Muere a los 60 años.


1991- Muere en Francia, Manuel Oscar Matus, guitarrista, compositor, cantor. Con Armando Tejada Gómez firmó "La zafrera", "La de los humildes", integró el denominado "nuevo cancionero". Tenía 63 años, sus cenizas fueron esparcidas en su tierra mendocina.