FRANCISCO ROTUNDO:
Pianista, compositor y director
(4 de noviembre de 1919 - 26 de septiembre de 1997)
Nombre completo: Francisco Luis Rotundo
Fue
una orquesta prolija, acompasada y por sobre todo al
servicio del
cantor, quien podía desarrollar cualquiera fuere su estilo,
todo su potencial vocal, su personalidad, su fraseo, en una simbiosis
que daba por resultado, una perfecta armonía entre la música
y el canto.
Así desfilaron por su formación cantantes de la talla
de Carlos Roldán, Mario Corrales,
Floreal Ruiz, Enrique
Campos, Julio Sosa, Jorge
Durán, Alfredo del Río, todas voces que lograron
llegar al alma del público tanguero.
Nació en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. Hijo de un
importante empresario de la industria del papel, luego de la muerte
de su padre asumió la conducción de la empresa. Desde
niño dada su inquietud por la música, comienza a estudiar
piano y obtiene él titulo de profesor, ejerciendo como tal
en distintos conservatorios.
A los 17 años arma su primera formación y en 1944 gana
un concurso de orquestas típicas que se realiza en el tradicional
salón "Palermo Palace". Debuta en los carnavales
de 1945 en el club San José de Flores del barrio homónimo,
colaborando en la presentación y glosas, el poeta Carlos
Waiss.
Durante 1947 triunfa en un palco tanguero de la calle Corrientes,
nada menos que el Café Nacional, a partir de ese momento su
orquesta con arreglos de su primer bandoneonista Ernesto "Tití"
Rossi y en cuya línea de bandoneones participaba también
Luis Stazo, comienza a desarrollar una importante participación
en los bailes. Sus cantores eran Horacio Quintana y Aldo Calderón.
Pero no era lo que pretendía Rotundo que observaba que en
las más importantes orquestas el éxito pasaba, fundamentalmente,
a través de sus vocalistas. Llegó a la conclusión
con su amigo músico y arreglador "Tití" Rossi,
que debía contratar a vocalistas de gran cartel. Por tal motivo
, a fines de 1948, convocó a Carlos
Roldán que estaba en Montevideo y después, en marzo
de 1949, a Mario Corrales, que había dejado la orquesta de
Osmar Maderna. Este último permanece
un año, para luego pasar ala orquesta de Carlos
Di Sarli, quien le cambia el nombre por el de Mario Pomar.
Luego de los carnavales de 1949, Rotundo seguía con la idea
de incorporar a una figura consagrada. Le sugiere a Rossi tentar a
Floreal Ruiz en pleno éxito con Troilo.
Parecía imposible concretarlo pero luego de varias reuniones
lo convenció a Floreal, con una propuesta de $ 100.000, parte
de ello sirvió para indemnizar a Troilo y a la RCA-Victor.
Además de ese dinero, firmaron un arreglo de $ 3000 por mes
durante 40 meses.
En julio de 1948, Floreal Ruiz abandona
a Troilo y debuta en octubre con Rotundo.
La orquesta a partir de ese momento pasó de hacer tres shows
por mes a más de veinte, en los mejores cabarets. También
llegó la radio y la época de los éxitos discográficos.
La excelente campaña de Floreal con Rotundo se desarrolló
desde 1949 hasta 1957, quedando grabados 25 temas, algunos de gran
suceso como "Un
infierno", "Melenita
de oro", "Infamia",
"Esclavas
blancas".
En 1952, Rotundo produce un nuevo impacto comercial con la contratación
de Enrique Campos, quien logra desarrollar
con Rotundo una de las etapas más brillantes de su carrera,
dejando grabadas obras de antología como los tangos "Libertad",
"Llorando la carta", "Ebrio", y quizás
la más perfecta interpretación a dúo, con Floreal
Ruiz del vals de Charlo y José
González Castillo, "El
viejo vals", récord de ventas.
En 1953 al desvincularse Julio Sosa de la
orquesta Francini-Pontier,
es tentado por Rotundo a integrarse a su equipo. Le ofrece la suma
de $ 5000 por mes. Este acepta inmediatamente. Durante los dos años
que Sosa permanece con la orquesta, logra lo que sería luego,
el estilo que lo impondría como solista y que lo llevaría
a ser una de las grandes voces del tango. Sus temas: "Justo
el 31", "Mala
suerte", "Bien bohemio", "Levanta
la frente", "Dios
te salve m'hijo", "Secreto",
batieron todos los pronósticos comerciales.
Al final del año 1955 también tuvo su paso por la orquesta
otro gran vocalista, Jorge Durán,
quien deja grabados dos temas, el vals "Poema para mi madre"
y el tango "Sus
ojos se cerraron", registrados en el mes de diciembre de
ese año.
La última gran contratación de Rotundo fue la del cantor
Alfredo del Río -aquel cantor de Alfredo
Gobbi- testimonio de lo cual son sus dos registros: "Todavía
estas a tiempo" y "Destino en flor".
El último cantor de esta etapa tan brillante de Rotundo fue
Roberto Argentino, quien graba un solo tema el tango, "Qué
tarde has venido".
Todas estas grabaciones fueron hechas en el sello Pampa, que era
subsidiario de la empresa Odeón.
A raíz de la más cruel persecusión política
y por sus ideas peronistas, fue prohibido como tantos hombres del
mundo de la cultura nacional y popular. Su esposa, la destacada cancionista
Juanita Larrauri, también fue perseguida y terminó encarcelada
por haber sido amiga personal de Eva
Perón y senadora de la Nación. En su encierro compartió
horas con un señor en la vida y en el arte don Hugo
del Carril. A causa de estos episodios, Rotundo volvió
a su empresa papelera.
Muy pocas orquestas en tan poco tiempo, apenas ocho años,
lograron la popularidad de Francisco Rotundo.
Como compositor junto a Reinaldo
Yiso, logró un significativo éxito con el tango
"Un infierno"
en las versiones de Floreal Ruiz y Alberto
Morán, además compuso el tango instrumental "Para
florearse", "Siempre tu voz", "Rezongo malevo",
"Un cariño", "Sin remordimiento" y junto
a Ernesto Rossi un tango dedicado al club de fútbol Estudiantes
de La Plata.
A fines del 60 abandona la conducción de su imprenta y vuelve
por unos años a su viejo amor; la música. Convoca a
su amigo y hermano "Tití" Rossi e inaugura primero
en el barrio de Liniers y luego en Villa Luro, su local "La Casa
de Rotundo", donde armó una nueva orquesta. Por ese escenario
pasaron figuras estelares de nuestra música ciudadana: Jorge
Casal, Carlos Roldán, Alfredo
del Río, Mario Bustos y Alfredo Dalton,
también el maestro Horacio
Salgán.
Rotundo además de ser un grande del tango, fue un amigo, con
códigos y hombría de bien, injustamente olvidado y que
hoy rescato en esta colaboración para Todo Tango
lunes, 4 de noviembre de 2013
EFEMERIDES FOLKLORICAS:
4 DE NOVIEMBRE
1943 - Nace en San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires), Eugenio Carlos Inchausti, cantor, autor, compositor. Fundador de Los Arroyeños, con su hermano Miguel Angel (Chany), José Andrín y Pedro Abate. Autor del bailecito “Que se vengan los chicos”, “Cuando muere el angelito” (con Marcelo Ferreyra) y “Dame tu brazo amor” (con Julia Prilutzky Farny), entre más de 160 temas registrados.
1920 - Nace en Salta, Carlos Vega Pereda, cantor, autor, compositor, fundador de Los Cantores de Quilla Huasi en 1953. Suboficial de la Fuerza Aérea , se retiró al formar parte del conjunto, que dejó en 1962. Autor de “Norte adentro” con Payo Solá y “Otra razón” con Buenaventura Luna, entre más de 70 temas registrados
lunes, 28 de octubre de 2013
Miguel Calò
Bandoneonista, compositor y director
(28 de octubre de 1907 – 24 de mayo de 1972)
En la historia artística del maestro Miguel Caló distinguimos dos etapas bien diferenciadas que revelan su evolución musical y sus dotes de gran director de orquesta.
Si bien su éxito más trascendente se
relaciona con el tango de la década del cuarenta, su trabajo
se inicia a fines del veinte y se consolida durante los años
treinta.
La primera etapa se inicia con la orquesta de 1934,
en la cual podemos verificar un estilo familiarizado con el de Fresedo
y un sonido que nos recuerda a Di Sarli.
Si bien antes había formado otros conjuntos, estos fueron más
bien casuales y de poca trascendencia.
La orquesta de 1934 contaba en el piano con Miguel
Nijensohn, quien va a dejar una impronta que marcará para siempre
el estilo de la misma, aún después del cuarenta. Este
instrumento será el encargado de encadenar las frases musicales,
con una cadencia y un ritmo ideal para los bailarines.
Durante este tiempo podemos destacar la participación
vocal de Carlos Dante, con quien graba 18 temas
de una relevante belleza.
Alberto Morel y su hermano Roberto Caló fueron
también cantantes de esta primera parte de su historia que duró
hasta el año 1939.
El cuarenta nos revela la madurez de este gran director,
capaz de convocar a un conjunto de músicos jóvenes de
extraordinaria capacidad y solvencia, que con el tiempo pasaron a formar,
todos ellos, sus propias agrupaciones.
En esta segunda etapa Caló desarrolla y profundiza
todo un estilo que une el tango tradicional con la renovación
de su época, sin estridencias, con una destacada presencia de
los violines, una línea de bandoneones rítmica y un piano,
espectacular, ejecutado el primer año por Osmar
Maderna, quien fuera reemplazado después por Miguel Nijensohn,
en su regreso a la orquesta.
Entre los músicos que formaron en su orquesta
se destacan: Domingo Federico, Armando Pontier,
Carlos Lazzari, Eduardo Rovira, Julián Plaza, José Cambareri
(bandoneones), Enrique Francini, Antonio
Rodio, Nito Farace (violines), Ariel Pedernera y Juan Fassio (contrabajo).
Miguel Caló no sólo promocionó
grandes músicos, sino también grandes cantantes que debutaron
profesionalmente en su orquesta, sirvan de ejemplo los casos de Raúl
Berón, Alberto Podestá y Raúl Iriarte.
Con respecto a Berón
podemos destacar que fue descubierto por Armando
Pontier, quien lo presentó al director, y sobre esto hay
una interesante anécdota.
Este cantor, junto con su hermano José, se dedicaban
esencialmente al folklore, es más Raúl
Berón sólo sabía alguna estrofa de algún
tango. Por ese motivo, el maestro Caló lo llevó a su cabaret
-Singapur-, para que se familiarizara con la música de su orquesta.
Después de armar un repertorio, el cantor acompañó
al maestro en las actuaciones radiales. Pero ocurrió que a los
directivos de la emisora no les gustó el cantor, y le sugirieron
a Caló que se desvinculara de él. Con gran pesar, este
le comunica que a fin de mes terminarían la relación.
En el ínterin sale a la venta el primer disco
de Raúl Berón grabado con la
orquesta, el tango "Al
compás del corazón" de Domingo Federico y Homero
Expósito, el que tiene un éxito de venta increíble.
Los mismos directivos que habían criticado negativamente
al vocalista, felicitaron al maestro Caló por su elección
y reconocieron su equivocación. Esto posibilitó que no
se malograra una de las más importantes voces de nuestro tango
y sin duda la mejor que tuvo la orquesta.
Miguel Caló fue un músico de formación
teórica, que estudió violín y bandoneón.
A partir del año 1926 peregrina por diversas
orquestas de gran importancia, entrando en la fila de bandoneones de
la orquesta de Osvaldo Fresedo. En 1927 ingresa
en la del pianista y director Francisco Pracánico.
En 1929 forma su primera orquesta, la que disuelve
para unirse a la orquesta de poeta y pianista Cátulo
Castillo en una gira por España. En esa gira también
participaron los hermanos Malerba y el cantor Roberto Maida.
Regresa a Buenos Aires y reconstruye su orquesta con
Domingo Cuestas (bandoneón), Domingo Varela Conte, Hugo Gutiérrez
y Enrique Valtri en violines, Enzo Ricci en el contrabajo y el pianista
Luis Brighenti.
Nuevamente es requerido para viajar al exterior y en
1931 viaja a los Estados Unidos con la orquesta de Osvaldo
Fresedo.
Ya en 1932, nuevamente como director de su orquesta,
graba por primera vez, para el desaparecido sello Splendid los temas:
"Milonga porteña" (tango del propio Caló, Luis
Brighenti y letra de Mario
César Gomila) y "Amarguras" (vals de Miguel
Nijensohn y Jaime de los Hoyos). El cantor era Román Prince.
Miguel Caló no fue un compositor destacado,
pero algunas de sus obras, en colaboración con Osmar
Maderna (también autores de la letra), son increíblemente
bellas tal los casos "Jamás
retornarás" y "Qué
te importa que te llore", ambos llevados al disco con la voz
de Raúl Berón. El tango "Dos
fracasos", con letra de Homero Expósito
y la milonga "Cobrate
y dame el vuelto", letra de Enrique Dizeo,
también fueron muy populares.
En 1961 junto a los bandoneonistas Armando
Pontier y Domingo Federico, los violinistas Enrique
Francini y Hugo Baralis, el piano Orlando Trípodi, y los
cantores Raúl Berón, Alberto
Podestá, Caló reconstituyó parte de la formación
del cuarenta, denominándose "Miguel Caló y su orquesta
de las estrellas". Actuaron en Radio El Mundo con tanto éxito
que grabaron en el sello Odeón 12 nuevos temas (entre el 16/4/1963
y 7/6/1963).
La orquesta de Miguel Caló será recordada
por la ejecución del mejor tango, el que trasciende su tiempo
y que hoy es valorada por sus grandes condiciones artísticas
y por una pléyade danzante que la evoca permanentemente con las
notas de "Sans Souci" (de Enrique
Delfino), quizás su interpretación emblemática.
Carlos Guastavino
Compositor y pianista, Carlos Vicente Guastavino (5-4-1912;29-10-2000) nació y falleció en Santa Fe, ciudad capital de la homónima provincia argentina. De allí partió, con la pujanza característica de los jóvenes provincianos eclipsados por la inquietante actividad cultural y económica de Buenos Aires. Allí regresó, anciano ya, para compartir los últimos años de su existencia con su terruño y descansar definitivamente en la localidad aledaña de San José del Rincón, aquella que se evoca de manera tan intensa en la canción "Pueblito, mi pueblo".
Descendiente de inmigrantes italianos, su niñez transcurrió en el seno de una familia que, como muchas de principios del siglo XX, era aficionada a la música. Sus padres, Amadeo Eusebio y Josefina ejecutaban la guitarra y el mandolín respectivamente. Su tío Pedro improvisaba en el clarinete y su hermano mayor, José Amadeo, en el piano. Espontaneidad e intuición musical fueron las primeras experiencias lúdicas de Carlos, el tercero de aquellos seis hermanos, que apenas con cuatro años de edad, siendo discípulo de la pianista Esperanza Lothringer, debutó en el Teatro Municipal en la interpretación de una pequeña composición para dúo de violín y piano escrita por ella.
Aprehendió la música popular rural de manera espontánea, sintiéndose impactado especialmente por el cielito y el triste. Aún anciano, recordaba de memoria y con especial cariño aquellas coplas que su tío Pedro, un hombre de campo natural de la provincia de Buenos Aires, solía cantar en sus visitas a Santa Fe.
Atraído por las Ciencias Exactas desde la adolescencia, luego de finalizar el bachillerato, abordó la carrera de Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral sin abandonar, sin embargo, su actividad como concertista de piano. En 1937, tomó contacto con Héctor Ruiz Díaz, siendo clave la experiencia de trabajar a dos pianos con él para su decisión de dedicarse exclusivamente a la música. Con una beca del Ministerio de Instrucción Pública de su provincia, prosiguió estudios de perfeccionamiento en la capital argentina.
Ya establecido en Buenos Aires, luego de un paso fugaz de unos pocos meses por el Conservatorio Nacional de Música, continuó estudios en forma privada con el compositor y pedagogo Athos Palma. Con él sistematizó, en un lapso de tiempo intensamente breve, su bagaje de conocimientos empíricos previos, en especial en las disciplinas de armonía, morfología y contrapunto.
Una vida de viajes e intensas experiencias artísticas fue la que llevó durante la década de los años 40’ y 50’. Itinerarios por países limítrofes de Argentina, dos estancias en Londres –una, como parte de una gira europea que incluyó otras ciudades y otra, gracias a una beca del British Council- y además, algunos meses de gira por la Unión Soviética y China en 1956, fueron cimentando su fama de compositor-pianista destacado en el ámbito de su propio repertorio vocal de cámara y pianístico de corte nacionalista.
La posibilidad desde sus comienzos de acceder a la publicación de sus composiciones en la Editorial Ricordi no fue por cierto un tema menor: ello le abrió una vía inmensa de circulación en el ámbito internacional que permitió una vasta divulgación de su música. Su producción es extensa en el campo del repertorio de cámara y solístico: incluye piezas vocales con piano, obras corales a cappella, para grupos instrumentales, piano y guitarra. Algunas alcanzaron tanta difusión que necesitaron ser reiteradamente reeditadas (los casos de las canciones Pueblito, mi pueblo y Se equivocó la paloma y del Bailecito para piano fueron y siguen siendo los más notables en este sentido).
Reconocidos intérpretes clásicos y populares como Concepción Badía, Victoria de los Angeles, Joan Manuel Serrat, Alfredo Krauss, José Carreras, Teresa Berganza, Jorge Chaminé, John Williams, Mercedes Sosa, José Cura, Rudolf Firkusny, Víctor Villadangos, Marcos Fink, Eduardo Falú, Gerard Souzay, entre muchos otros, han abordado su música en conciertos y grabaciones a lo largo del siglo XX. Su discografía es muy amplia y en la actualidad continúa creciendo sin pausa. Algunas canciones han sido traducidas a otros idiomas y se escuchan en Indonesia, Japón, Australia, aparte de Europa y Estados Unidos.
Es Guastavino uno de los pocos exponentes del nacionalismo musical argentino que goza de un reconocimiento internacional. Así lo interpretó en 1987 la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Consejo Interamericano de Música (CIDEM) que lo homenajearon con la máxima distinción de ese organismo. Recibió además el "Premio Consagración Nacional" de la Secretaría de Cultura de la Nación (1992), una distinción de la "Asociación de Críticos Musicales de Argentina" (1993), el reconocimiento de la localidad bonaerense de San Pedro como "Ciudadano Ilustre" (1993) por la canción El Sanpedrino (en colaboración con León Benarós) y la declaración como "Personalidad Emérita de la Cultura Argentina" por parte de la Presidencia de la Nación (1999). En 2009 se le otorgó el Premios Konex de Honor, como personalidad musical relevante fallecida en la década anterior.
viernes, 25 de octubre de 2013
Jacinto Piedra
Ricardo Manuel Gómez Oroná más conocido por su nombre artístico Jacinto Piedra (nacido en la ciudad de Santiago del Estero el 25 de septiembre de 1955- †25 de octubre de 1991 en San Carlos), cantante y músico folclórico argentino.
Como buen santiagueño cantó y bailó desde muy chico. Su padre don Manuel fue un destacado bailarín. A los siete años Jacinto debutó como cantante en el viejo Club Belgrano. Durante un tiempo anduvo actuando por peñas y festivales como “Ricardito el niño cantor”. Pariente directo por su madre del músico compositor santiagueño Oscar Segundo Carrizo.Más tarde la familia viajó a Buenos Aires a radicarse, donde empezó a abrirse camino en el ambiente musical. Ya en su juventud, Cuti Carabajal lo relaciona con Horacio Guarany, su ídolo de toda la vida, quien lo bautiza “Jacinto Piedra” y le posibilita la primera grabación como solista. El álbum se titula “El incendio del poniente”. Se edita en el sello CBS, con temas propios (algunos con Adolfo Marino Ponti) y de Peteco Carabajal.
Con un breve paso por Bolivia y Perú, Jacinto aparece en el ambiente artístico santiagueño bajo la tutela de Cuti que lo presenta en el Festival de la Chacarera en el año 1983 realizado en el Hipódromo, sobre la margen derecha del río Dulce. Posteriormente es invitado por don Sixto Palavecino para participar en la grabación del L. P. “Por qué por quien”. Jacinto grabó el aire de chacarera “Te voy a contar un sueño”, tema que alcanzó gran difusión y define a nivel popular su particular visión por la poesía y el canto. Por esa época, su relación con León Gieco le permitió actuar con el grupo del santafesino en varias ciudades argentinas.
En el 1985 el “Chango” Farías Gómez lo convocó a formar parte del grupo M.P.A. (Músicos Populares Argentinos) junto a Verónica Condomí; Peteco Carabajal y el “Mono” Izaurralde. M.P.A. grabó 2 discos “Nadie, más que nadie” en el 85 y “Antes que cante el gallo” en el 87.
Desvinculados de M.P.A. Jacinto y Peteco forman "Santiagueños” que acercó a la juventud de gran parte del país a las expresiones folklóricas. El disco “Transmisión Huaucke” aún sigue vigente y recientemente fue editado en CD, lo que confirma su trascendencia tanto artística como comercial.
Disuelto el grupo, Jacinto continuó su carrera solo o acompañado por el grupo “Kausay” , también con Tucho Ruffa y el grupo “La Calle”.
En los últimos tiempos participa activamente junto al payador Lázaro Moreno en la campaña política del M.O.P. (Movimiento de Opinión Provincial). En la madrugada del 25 de octubre de 1991 fallece a causa de un accidente automovilístico en las cercanías de la localidad de San Carlos en el departamento de La Banda. Sus temas más conocidos: “Hermano Kakuy” (con letra de Juan Carlos Carabajal), “Te voy a contar un sueño”. “Canción del quenero”, “Los niños del mundo” y particularmente la última “Chacarera del amor”, inmortalizan un estilo propio e inconfundible.
Los restos mortales del intérprete fueron velados en la “Casa del folklorista” dando lugar a conmovedoras escenas de dolor. En el desfile incesante hubo muchos jóvenes y en la marcha de cortejo por las calles de la ciudad, el pueblo volcó a darle el último adiós. Cuando falleció tenía 36 años.
En el año 2011 el poeta y autor Adolfo Marino "Bebe" Ponti publicó un libro sobre Jacinto Piedra, un artista que a todas luces revolucionó con su propuesta innovadora el ámbito de la música argentina demostrando ser un creador original y un cantante virtuoso. “Jacinto fue un alma apresurada con una voz llena de belleza” dijo Mercedes Sosa.
El texto "Jacinto Piedra x Bebe Ponti" atraviesa momentos compartidos, anécdotas memorables y una visión certera sobre el lugar cultural que la provincia de Santiago del Estero ocupa en el panorama de la música folklórica argentina.
Alfonsina Storni
Alfonsina Storni Martignoni (Sala Capriasca, Suiza, 29 de mayo de 1892 – Mar del Plata, Argentina, 25 de octubre de1938) fue una poeta y escritora argentina del modernismo.
Sus padres, dueños de una cervecería en San Juan, regresaron a Suiza en 1891. Y en 1896 volvieron a Argentina junto con Alfonsina, quien había nacido durante la estadía de la pareja en el país europeo. En San Juan concurrió al jardín de infantes y desarrolló la primera parte de su infancia. A principios del siglo XX la familia se mudó a Rosario, donde su madre fundó una escuela domiciliaria y su padre instaló un café cerca de la estación de ferrocarril Rosario Central. Alfonsina se desempeñó como mesera en el negocio familiar, pero dado que este trabajo no le gustaba se independizó y consiguió empleo como actriz. Más tarde recorrería varias provincias en una gira teatral.
Storni ejerció como maestra en diferentes establecimientos educativos y escribió sus poesías y algunas obras de teatro durante este período. Su prosa es feminista, ya que busca en ella la igualdad entre el hombre y la mujer, y según la crítica, posee una originalidad que cambió el sentido de las letras de Latinoamérica. Otros dividen su obra en dos partes: una de corte romántico, que trata el tema desde el punto de vista erótico y sensual y muestra resentimiento hacia la figura del hombre, y una segunda etapa en la que deja de lado el erotismo y muestra el tema desde un punto de vista más abstracto y reflexivo. La crítica literaria, por su parte, clasifica en tardorrománticos a los textos editados entre los años 1916 y 1925 y a partir de Ocre encuentra rasgos de vanguardismo y recursos como el antisoneto. Sus composiciones reflejan, además, la enfermedad que padeció durante gran parte de su vida y muestran la espera del punto final de su vida, expresándolo mediante el dolor, el miedo y otros sentimientos.
Fue diagnosticada con cáncer de mama, del cual fue operada. A pedido de un medio periodístico se realizó un estudio de quirología, cuyo diagnóstico no fue acertado. Esto la deprimió, provocándole un cambio radical en su carácter y llevándola a descartar los tratamientos médicos para combatirla
Se suicidó en Mar del Plata arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres. Hay versiones románticas que dicen que se internó lentamente en el mar. Su cuerpo fue velado inicialmente en esa ciudad balnearia y finalmente en Buenos Aires. Actualmente sus restos se encuentran enterrados en el Cementerio de la Chacarita
jueves, 24 de octubre de 2013
EFEMERIDES FOLKLORICAS:
24 DE OCTUBRE
1992 - Muere en Jujuy, Justiniano Torres Aparicio, músico, arqueólogo, escritor, autor, compositor, médico. Publicó los libros “Orígenes y técnicas de la quena” y “Aerófonos tubulares indígenas”. Autor de los temas “Total…qué”, “ La Virgen de Punta Corral” y “Clavelito blanco”, entre sus 24 temas registrados. Tenía 86 años.
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